Susana Jiménez de la Arquidiócesis de Baltimore y Zackary Scott MacKeller de la Arquidiócesis 
de los Servicios Militares, 
participan en un debate en grupo sobre el ministerio de jóvenes-adultos durante el V Encuentro Regional que se realizó el 19 de mayo en la Universidad Católica de América. (Foto/Jaclyn Lippelmann)
Susana Jiménez de la Arquidiócesis de Baltimore y Zackary Scott MacKeller de la Arquidiócesis de los Servicios Militares, participan en un debate en grupo sobre el ministerio de jóvenes-adultos durante el V Encuentro Regional que se realizó el 19 de mayo en la Universidad Católica de América. (Foto/Jaclyn Lippelmann)

Han sido muchas las voces y mensajes que tanto en los encuentros diocesanos como en el Encuentro Regional hemos escuchado de parte de fieles y líderes laicos, religiosas y sacerdotes que trabajan en las diferentes arquidiócesis y diócesis de la Región IV de la Conferencia Episcopal de la nación.

Hay una gran iniciativa y deseo por continuar la evangelización de nuestras familias inmigrantes, como también de acompañar en el camino de formación cristiana a nuestros niños y jóvenes. Para poder desarrollar una catequesis sólida y formal, se necesita que los laicos se formen, la necesidad de la formación teológica y pastoral es de vital importancia, puesto que nadie puede dar lo que no tiene. La Universidad Católica de América se hizo presente al albergar el Encuentro Regional realizado el pasado 19 de mayo. El presidente de la universidad y el decano de la facultad de estudios religiosos extendieron a los 120 participantes una invitación para considerar a la Universidad Católica como un medio concreto de formación del laicado en los diferentes programas que esa institución ofrece a las diócesis de todo el país.

También hay una gran apertura para interactuar y dialogar con diferentes culturas presentes en la vida de la Arquidiócesis de Washington que, particularmente, posee la riqueza de muchas naciones y culturas presentes en la capital de Estados Unidos, creando una diversidad muy compleja que nos lleva a pensar en la universalidad de la Iglesia. Abrir las puertas a otras culturas y saber que un gran porcentaje de las parroquias de nuestra arquidiócesis son comunidades multiculturales, nos compromete a comprender y a acoger a muchos grupos étnicos que aunque diferentes culturalmente, abrazan la misma fe en Jesucristo y su Iglesia.

Las vocaciones a la vida consagrada y sacerdotal también son prioridades en las reflexiones del V Encuentro de Pastoral Hispana. Necesitamos muchos jóvenes generosos que le den a Cristo su vida para un futuro cierto de la evangelización y la vida sacramental de nuestra Iglesia. A los padres de familia no les debe dar miedo orar para que uno de sus hijos o hijas abracen la vida consagrada o el ministerio sacerdotal. Es una alegría y bendición de Dios para la familia cristiana el contar con un sacerdote o religiosa. Hay que apoyar y orar para que el Señor continúe llamando a muchos a seguirle de una forma radical y auténtica. El futuro de La Iglesia está en manos del presente de todos nosotros, particularmente en la familia.

Qué Dios nos continúe dando la luz de su Espíritu Santo para que entendiendo su voluntad no vacilemos en responder a la misma con gran generosidad.

Qué Dios les bendiga.