Cardenal Donald Wuerl
Cardenal Donald Wuerl


Febrero 10, 2012

El anuncio de hoy por el presidente Barack Obama sobre el mandato del Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS), requiriendo el apoyo de individuos e instituciones para fármacos abortivos, de esterilización y anticonceptivos sugiere que el Gobierno estaría abierto a considerar las preocupaciones concernientes a la libertad religiosa. Ciertamente, los detalles de cualquier revisión propuesta a la regulación deberán ser analizadas una vez disponibles. Aún prevalecen significativas preocupaciones.

“Es evidente que desde que se anuncio el mandato final de HHS, hace tres semanas, católicos y no católicos de todas las creencias están unidos en la convicción de que la libertad religiosa debe ser respetada. Independientemente de que estén de acuerdo con las enseñanzas de la Iglesia en un tema en particular, ellos creen firmemente que el gobierno no debe forzar a la Iglesia y a sus instituciones a hacer cosas que consideran moralmente equivocadas. Ojala que la resolución final de este asunto refleje este fundamental principio estadounidense. No importa el resultado, debemos estar vigilantes contra la usurpación del gobierno en la libre práctica de la religión.