Enfermera toma una muestra de sangre a un niño que asiste a la clínica del Centro Católico Hispano de Silver Spring (Maryland).  (Foto/archivo)
Enfermera toma una muestra de sangre a un niño que asiste a la clínica del Centro Católico Hispano de Silver Spring (Maryland). (Foto/archivo)

El envenenamiento con plomo es un problema todavía vigente en ciertos sectores del área metropolitana. Los niños son los más propensos a sus consecuencias que duran toda la vida. La única forma de detectar su presencia es a través de un simple examen de sangre.

El problema se presenta, casi siempre en casas y en complejos de apartamentos construidos antes de 1978, en donde pueden existir paredes contaminadas con pintura elaborada a base de plomo. El comer y respirar polvo de pintura contaminada es la forma más común en que los niños se envenenan. El riesgo se incrementa ante cualquier trabajo de remodelación interior.

Diversas organizaciones privadas que proveen servicios de salud en el área metropolitana, en cooperación con las clínicas del Caridades Católicas de Washington, realizan con frecuencia exámenes de sangre gratuitos a más de un centenar de niños hispanos residentes en las zonas de Silver Spring, Wheaton y Langley Park (Maryland).

Esta iniciativa, que se viene realizando por varios años, busca prevenir el envenenamiento con plomo y alentar a los padres de familia hispanos para que aprendan sobre el grado de toxicidad del plomo, el cual puede causar síntomas que van desde problemas de comportamiento y dificultades de aprendizaje, hasta convulsiones y aún la muerte.

Serio problema

Se sabe que el plomo en los niños causa problemas neurológicos incluso en dosis diminutas. Más notable aún, el plomo trae consigo una disminución en el coeficiente intelectual y discapacidades de aprendizaje, conducta hiperactiva, violencia y un aumento en la conducta antisocial. En los adultos, se ha relacionado el plomo con pro-blemas neurológicos, hipertensión y problemas renales.

La Coalición para Eliminar el Envenenamiento por Plomo en la Infancia, la Agencia Federal de Protección Ambiental (EPA) y el Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano (HUD) ha coincidido en señalar que el envenenamiento por plomo en la infancia es considerado como la enfermedad ambiental más prevenible en niños pequeños, pero sin embargo se estima que un millón de niños todavía siguen siendo afectados en el país.

Recomendaciones

Las medidas de precaución que se sugieren a los padres de familia para evitar la contaminación con plomo son:

Hable con su departamento de salud local acerca de la posibilidad de hacer pruebas en la pintura y el polvo del hogar si vive en una casa construida antes de 1978.

Algunas actividades comunes de renovación de hogares, como lijar, cortar y demoler, pueden generar polvo y virutas de plomo que son peligrosas, al causar alteraciones en la pintura a base de plomo. Esto puede ser perjudicial para los adultos y los niños.

Las actividades de renovación deben ser hechas por trabajadores certificados que hayan sido capacitados por proveedores de capacitación aprobados por la Agencia de Protección del Medioambiente (EPA, por sus siglas en inglés) para cumplir con prácticas de trabajo seguras respecto al plomo.

Si encuentra virutas o polvo de pintura en las repisas de las ventanas o en los pisos debido a que la pintura que se está descascarando, limpie la zona periódicamente con un trapo húmedo.

Límpiese los zapatos en un tapete antes de ingresar a su hogar, especialmente si usa plomo en su trabajo. Quitarse los zapatos al ingresar al hogar es una buena práctica para controlar el plomo.

No entregue a los niños juguetes que han sido retirados del mercado y no deje que jueguen con joyas.