El liderazgo católico se ha pronunciado sobre las peligrosas consecuencias de aprobar la propuesta de ley 'Collaborative Reproduction Act of 2013' en el Distrito de Columbia que atenta contra la vida, la salud y dignidad de las mujeres y niños.

El concejo de la ciudad capital viene analizando, desde hace varias semanas, el proyecto legislativo 20-32 (Surrogacy Parenting Agreement Act) que pretende legalizar los acuerdos para embarazos a través de un vientre en alquiler.

En la praxis implica que una mujer es responsable de asumir un embarazo, producto de una fertilización in vitro en un laboratorio, con el compromiso de entregar el recién nacido a quien la contrató o hizo el acuerdo.

"Las consecuencias de aprobar este proyecto de ley generarían una amplia indiferencia a la dignidad de mujeres y niños", expresó la Arquidiócesis de Washington en un comunicado en el contexto de una reciente audiencia pública sobre el tema.

Con los muchos riesgos e inconvenientes vinculados a esta práctica de ser padres sustitutos, la compensación monetaria se convierte en un factor significativo que pone a las mujeres pobres en un sustancial riesgo de explotación y abuso -según la arquidiócesis-. Por eso, le pide al concejo que considere las peligrosas consecuencias que la ley traería a la vida, dignidad, salud y seguridad de las mujeres -en particular las sustitutas y sus hijos.

Michael Scott, director de la Conferencia Católica del DC, expresó su fuerte oposición a esta propuesta legislativa por escrito durante la audiencia. La Conferencia cree que la vida, salud y dignidad de la persona humana deben ser reconocidos desde la concepción hasta la muerte natural a través de la luz de la fe y la razón.

Si bien se entiende el dolor y privación que resulta de la infertilidad, las autoridades católicas consideran que estas parejas pueden 'construir' familias por medio de la adopción sin las complicaciones morales, sociales, legales, psicológicas, físicas y bioéticas. Alertan sobre el peligro de buscar la satisfacción personal a expensas de individuos, instituciones y el bien común.

Alcemos la voz

Según la enseñanza de la Iglesia Católica (Donum Vitae, 1987), ser padres sustitutos es una práctica que se opone a la unidad del matrimonio y a la dignidad de la procreación del ser humano. "Dicha comercialización del embarazo no sólo compromete la dignidad de la madre tratándola como un vientre para alquiler, ofende la dignidad y el derecho del niño a ser concebido, cargado en el vientre, traído al mundo y criado por sus propios padres".

Las personas involucradas en estos acuerdos pueden ser gente muy amorosa y generosa y sus intenciones pueden ser buenas, según Christa Lopiccolo, directora del Departamento de Asuntos Provida de la Arquidiócesis, pero los medios utilizados socavan la bondad del intento.

"La misma naturaleza del niño como ser humano demanda que su dignidad sea respetada desde el mismo inicio -una dignidad que es igual a la de sus padre, no subordinada", dijo en un testimonio escrito agregando que cada niño tiene derecho a ser concebido por un acto de amor.

Las expresiones de oposición también están surgiendo desde otras comunidades de fe como National Baptist Convention USA, the Progressive National Baptist Convention y Southern Baptist Convention (la más grande denominación no católica en el país con 16 millones de miembros). Incluso se han manifestado liberales como Kathleen Sloan, miembro de la junta de la Organización Nacional para las Mujeres, según lo señala un reporte de The National Review.

Se prevé que el Comité para asuntos judiciales y seguridad pública del concejo de DC vote al respecto a finales de septiembre. Por eso es muy importante que la comunidad se movilice desde ya para manifestar su oposición a esta propuesta legislativa. Llame a las oficinas del presidente y los cuatro miembros del comité para así defender la vida y la dignidad de mujeres y niños. Para información, visite: www.dccouncil.washington.dc.us (click arriba en comités, click en Judiciary and public safety, click en los nombres de los cinco concejales).