Cerca de dos mil personas respondieron al llamado de la organización Virginians Organized for Interfaith Community Engagement (VOICE) para exigir a los legisladores estatales y federales la adopción de medidas en favor de las familias pobres que no tienen seguro médico, así como un mejor cuidado de la salud dental de los ciudadanos. También reclamaron un trato justo para las familia inmigrantes.

Representantes de 44 congregaciones religiosas -entre estas católicas, musulmanas, judías y protestantes-, presentaron un paquete de propuestas al gobernador de Virginia, Tim Kaine, y al senador Jim Webb en pro de cambios dirigidos a lograr la expansión de servicios dentales para personas pobres a través del fondo estímulo y cambios de Medicaid a nivel estatal.
Los activistas también demandaron que el Servicio de Ciudadanía e Inmigración (USCIS) agilice los trámites de ciudadanía, residencia permanente y asilo político para familias del norte de Virginia. Muchos solicitantes tienen entre dos a nueve años de espera.

“En tiempos difíciles todos necesitamos ser solidarios con los más vulnerables”, manifestó Leonard L. Hamlin, pastor de la iglesia Macedonia Baptist en Arlington y líder Clérigo de VOICE.

El gobernador de Virginia, Tim Kaine, dijo: “Estamos aquí para responder a la gente que paga impuestos, que son seres humanos que viven en la iglesia y las comunidades”.

Añadió que se está trabajando en los problemas de salud, sin embargo todo toma tiempo.

Connie Freeman, representante del Centro Buckingham-Arlington, expresó que para lograr todos los cambios anhelados se necesita la participación de la comunidad latina en todas las actividades de VOICE.