Los ataques cardiacos, accidentes cerebrovasculares, insuficiencia cardiaca y afecciones relacionadas causaron 415.000 muertes y 2,2 millones de hospitalizaciones en 2016, de acuerdo a las últimas cifras de los Centros de Prevención y Control de Enfermedades (CDC) publicadas este jueves.

Por este motivo, las autoridades sanitarias advirtieron de este serio problema de salud pública y alertaron sobre los riesgos de no tomar medidas para prevenir las enfermedades cardiacas y accidentes cerebrovasculares que aún afectan a un gran número de adultos en Estados Unidos, muchos de ellos hispanos.

El Informe de Signos Vitales encontró que los adultos de entre 35 y 64 años, que hasta ahora no era considerado como uno de los grupos en mayor riesgo, registraron 775.000 hospitalizaciones y 75.000 muertes en 2016.

"La mayoría de estos eventos se pueden prevenir mediante acciones cotidianas que ayuden a reducir el riesgo y mejorar el manejo de las afecciones", declaró Anne Schuchat, subdirectora de los CDC en conferencia de prensa.

La funcionaria destacó el impacto que puede tener en la prevención de estos padecimientos el hacer pequeños cambios en la rutina diaria, como cuidar la alimentación, ejercitarse, controlar la presión arterial y tomar aspirinas.

De acuerdo con el reporte, 40 millones de adultos con presión arterial alta aún no la tienen bajo control y 9 millones de adultos no toman aspirina según lo recomendado por sus médicos.

Asimismo, el informe advierte que al menos 39 millones de adultos podrían disminuir el riesgo de este tipo de accidentes cardíacos y cerebrovasculares si controlaran sus niveles de colesterol.

"Al menos 71 millones de adultos no están viendo los beneficios de al menos un poco de actividad física", dijo la funcionaria.

El reporte destaca la necesidad de dar impulso a la iniciativa Million Hearts, que tiene la meta prevenir un millón de ataques cardiacos y accidentes cerebrovasculares para 2022.

Para ello, instan a que se dé un enfoque de equipo que integren los procesos y sistemas de atención médica para eliminar las brechas que pueden estar afectando a los pacientes.

"La solución ya se encuentra en lo más profundo de cada persona, comunidad y entorno de atención médica en todo Estados Unidos. Los pequeños cambios, los cambios correctos, a lo largo del tiempo pueden producir enormes mejoras en la salud cardiovascular", indicó Janet Wright, directora ejecutiva de la iniciativa Million Hearts. EFE