Estos días se representa en el Teatro Hispano GALA (3333 de la calle 14, noroeste, de Washington, D.C.) la obra Don Juan Tenorio, del poeta y escritor romántico español José Zorrilla, en una adaptación contemporánea del dramaturgo Nando López. La obra está dirigida por José Carrasquillo y será representada en español, con subtítulos en inglés, hasta el próximo 1 de octubre.

Zorrilla presentó a Don Juan, el mito universal, como un hombre enamorado y redimido por el amor puro y espiritual de doña Inés. Así, el tema principal del clásico español es la salvación y la redención de este héroe libertino y seductor, a través del amor: en el último momento, Don Juan acepta la existencia de Dios y expresa su fe en la divinidad, y de esta manera consigue salvarse.

Una de las claves del éxito de la adaptación que ha hecho Nando López del drama fantástico-religioso de Zorrilla reside en que ha sabido simplificar la historia para destacar su esencia. En esta versión, como novedad, las mujeres tienen roles más enérgicos y multifacéticos, y Doña Inés termina siendo la salvación de un cínico, juerguista, malvado y burlador Don Juan.

El Tenorio atrapa el interés del espectador desde el primer momento, y a ello contribuyen, sin lugar a dudas, el ritmo ágil y la rima fácil de sus versos: “¿No es cierto, ángel de amor, / que en esta apartada orilla / más pura la luna brilla / y se respira mejor? (…) Tal vez Satán puso en vos / su vista fascinadora / su palabra seductora / y el amor que negó a Dios”.

La figura de Don Juan Tenorio la encarna el español Iker Lastra, el cual debutó en el Teatro Gala con una adaptación de Yerma, el poema trágico de Federico García Lorca, y fue nominado a los Premios Helen Hayes 2016 como mejor actor de reparto.