Rosio González, nueva presidenta del Consorcio de Academias Católicas de la Arquidiócesis de Washington. (Foto/Jaclyn Lippelmann)
Rosio González, nueva presidenta del Consorcio de Academias Católicas de la Arquidiócesis de Washington. (Foto/Jaclyn Lippelmann)

La educación ayuda a la familia a salir de la pobreza y ayuda a la comunidad a fortalecerse -insiste Rosio González, la nueva presidenta del Consorcio de Academias Católicas de la Arquidiócesis de Washington, quien asume el cargo con el compromiso de ayudar a las familias más vulnerables del Distrito de Columbia a progresar.

"Es la temporada en que los niños están muy alegres y listos para empezar clases, así que invitamos a los padres a que apoyen a sus hijos en su educación y a las escuelas católicas. Estamos aquí para servir a la comunidad", subrayó hace unos días.

Que los hijos reciban una educación de alta calidad, depende de los padres. Las casi 100 escuelas católicas de la Arquidiócesis de Washington ofrecen excelencia académica y tienen las puertas abiertas para que los padres conozcan las instalaciones y los programas que ofrecen.

"En el sistema escolar católico nos enfocamos en que los estudiantes obtengan resultados académicos positivos y una formación integral. Los padres pueden pedir una cita para visitar las escuelas, conocer a las directoras e informarse sobre las oportunidades que ofrecen y el proceso de inscripción", dijo Rosio.

A veces los padres sueñan que sus niños estudien en una escuela católica y piensan que es inalcanzable. Lo cierto, dice Rosio, es que hay becas y muchas oportunidades para que ese sueño se haga realidad.

Dan educación y fe

El consorcio está conformado por cuatro escuelas primarias: Sagrado Corazón, San Antonio, San Francisco Xavier y Santo Tomás Moro. Allí estudian 800 estudiantes, de los cuales 200 son de origen hispano.

Es un modelo nuevo que se encarga de manejar las operaciones de un grupo de escuelas para que éstas puedan enfocarse en el desarrollo académico de los estudiantes -explicó su presidenta.

"Si las escuelas se enfocan en lo académico y el consorcio en las operaciones, pues así podemos trabajar en equipo y obtener mejores resultados".

En su cargo, Rosio es responsable de la dirección estratégica del consorcio, supervisar y administrar todas las operaciones de las cuatro escuelas, asegurar el éxito académico y las mejores prácticas, así como planear las formas para incrementar la estabilidad financiera a través de la comunidad e inversiones en la misión de la organización.

"Nuestra misión es proveer educación a niños de familias vulnerables de la comunidad, pero servimos a todos los que tengan interés en la educación católica y de calidad", agregó quien tiene raíces mexicanas. "Nuestro enfoque es brindarles oportunidades a los niños de comunidades vulnerables", dijo en representación de un consorcio que provee becas estudiantiles.

Al comentar sobre sus planes, dejó en claro que busca la expansión del consorcio, ampliar la red de conexiones (con empresas, fundaciones, corporaciones), crear más oportunidades para los niños, ofrecer más becas y mejorar el rendimiento académico de los estudiantes de los cuatro planteles.

"Las familias y sus niños tienen necesidades, por eso siempre estamos buscando oportunidades para ofrecerles más becas a estos estudiantes. La necesidad es más grande que los recursos que tenemos".

Rosio tiene más de 15 años de experiencia en gerencia de entidades no lucrativas y más de 25 años sirviendo a niños y familias que viven en comunidades vulnerables.

Cuenta con una maestría en trabajo social y gerencia de la Universidad Washington, de Missouri.

Para contribuir u obtener más detalles, llame al (301)853-5358 o visite catholicacademies.org.