Madre de familia alienta a su pequeña hija a leer los libros recomendados por la escuela.  Foto/archivo
Madre de familia alienta a su pequeña hija a leer los libros recomendados por la escuela. Foto/archivo

Si un padre se preocupa por la educación de sus hijos, el futuro de ellos va a ser brillante. Preocuparse implica estar informado de cómo funciona el sistema educativo en Estados Unidos, de las oportunidades y becas disponibles para avanzar hacia el éxito académico.

Preocuparse también implica apoyar a los niños, acompañarlos en el proceso de aprendizaje, aconsejarlos y guiarlos con las tareas escolares.

De padres preocupados por la educación, emergen individuos disciplinados, que saben organizarse y aprovechar su tiempo.

Tareas bien hechas

Las tareas son parte clave en el proceso educativo y tanto los alumnos como sus padres deben darle la importancia que merecen.

Hay que planear los horarios y el lugar adecuado donde realizarlas, siempre con el objetivo de entregarlas completas y bien hechas.

Las tareas reafirman el aprendizaje, ampliando y consolidando la labor de los maestros.

Los beneficios de continuar el trabajo académico en el hogar son muchos, dicen los educadores. Se desarrolla la capacidad de investigación de los escolares, establece hábitos de estudio y fortalece los vínculos entre el hogar y la escuela.

Con los deberes escolares los niños aprenden a planear y organizar su tiempo, desarrollan la concentración y autoestima, amplían el panorama y desarrollan responsabilidad.

Igualmente, es una oportunidad para que los padres se involucren en la escuela, midan el progreso de sus hijos y reafirmen así su papel como los principales educadores de sus niños.

Es importante que el niño o adolescente tenga un lugar específico en su casa para hacer sus deberes. Hay que proveerle un sitio bien iluminado, cómodo, sin distracciones, limpio, ordenado, con todos los útiles a mano y una papelera. El teléfono celular, los videojuegos y el televisor deben estar apagados y esto no se negocia.

Hay que disciplinar al niño de modo que las tareas se realicen siempre en el mismo lugar y a la misma hora. Lo que sí se puede negociar es a qué hora prefiere hacer las asignaciones. Puede ser al llegar de la escuela, luego de la siesta o luego de bañarse.

Los padres deben revisar las tareas de sus hijos todos los días, hacer que ellos mismos encuentren sus errores y preguntarles si están conformes con lo que han hecho. Evite las críticas y, más bien, anímelos con frases positivas como: ¡good job!, ¡qué bien lo hiciste!, ¡estoy orgulloso de ti!

Una vez que las tareas están listas, limite el tiempo de exposición a la televisión, diversión en la computadora o con videojuegos.

Los estudiantes que necesiten ayuda extra con las tareas y para la preparación preuniversitaria (SAT) pueden inscribirse en la academia de aprendizaje George B. Thomas del condado de Montgomery y recibir apoyo de mentores y tutores voluntarios. Los centros funcionan los sábados (de octubre a mayo) en varias escuelas. En algunos centros, los padres pueden aprovechar para aprender inglés. Las inscripciones están abiertas: 301-649-8078, www.saturdayschool.org.

Involúcrese en la escuela

Participar en la asociación de padres y maestros (PTA, siglas en inglés) es una excelente forma para que los padres se involucren en la educación de los niños, se conviertan en líderes en las escuelas de sus hijos y alienten a la participación de otros padres inmigrantes.

Equivocadamente, los padres que no saben inglés creen que no pueden ayudar a los hijos. La verdad es que no hay excusa para no apoyarlos y guiarlos. Los padres pueden dar ideas, comprar materiales, ayudar a pegar o recortar, orientar en cómo buscar respuestas, asistir en el uso de la computadora o llevar a los chicos a la biblioteca.

Sencillamente, hablándoles en español, se les está ayudando a su futuro laboral. Si sus hijos llegan a ser profesionales completamente bilingües, valdrán el doble en el mercado de trabajo y ganarán un mejor salario.

Al contrario de la creencia generalizada, el aprendizaje de otro idioma no interfiere en el aprendizaje del inglés. Más bien, los beneficios de ser multilingüe son muchos.

Otro consejo es que los padres no recarguen a sus hijos de actividades. Hay que mantener un buen balance para el bienestar del niño. Ellos deben tener tiempo para jugar, descansar y practicar deportes fuera del horario escolar.

Asistencia a clase

Asistir a clase es fundamental para progresar. Si su hijo tiene problemas de asistencia a clase, tome medidas para prevenir complicaciones. La iniciativa llamada en inglés "Truancy Prevention Program" puede serle útil si su hijo estudia en el condado de Montgomery, donde unas 20 escuelas intermedias lo ofrecen. Hable con la consejera de su escuela o llame al Departamento de justicia juvenil (Intake Department) o llame al Carver Educational Services Center al 301-279-3225.

Por su parte, las escuelas del Distrito de Columbia cuentan con el programa  'Show Up, Stand Out' para incrementar la asistencia de los alumnos a clase. Inf: showupstandout.org.

No al acoso escolar
Enséñele a su hijo que si es víctima o testigo de acoso escolar debe notificar a los padres, consejeros o maestros.
Si su hijo es de los que abusan de otros, pues es su responsabilidad tomar medidas. Analice qué está pasando en su casa. El consumo de alcohol o drogas y la violencia en el hogar, suelen ser los detonantes del hostigamiento. Los hostigadores suelen ser individuos que han crecido viendo a familiares y amigos creando problemas en sus relaciones y sitios laborales.

Si el niño no cuenta lo que le pasa, puede ser déficit de atención e hiperactividad, pero también puede ser que está siendo acosado. Los profesores, psicólogos y psiquiatras pueden confundirse y hacer un diagnóstico equivocado.

Si el niño vive con miedo por el acoso es probable que sufra de estrés postraumático crónico.  Por eso, antes de tratar el déficit de atención, debe tratarse el estrés postraumático (53 por ciento de los acosados lo sufren).

Para información sobre este tema visite apa.org (search: bullying) o www.stopbullyingnow.hrsa.gov/kids/.

Divine Mercy University, en Arlington (Virginia), cuenta con una clínica que se llama Institute for the Psychological Sciences que ofrece servicios psicológicos a precios bajos (20 dólares o menos por cada terapia). Para detalles llame al (703)416-1441 o visite: divinemercy.edu.