(De izq. a der.) Jude Muraya, Michelle Sismaet, John Wagner, Nayat Isack y Mark Rosas. (Foto/Rafael Crisóstomo)
(De izq. a der.) Jude Muraya, Michelle Sismaet, John Wagner, Nayat Isack y Mark Rosas. (Foto/Rafael Crisóstomo)
Todos coinciden en señalar que las escuelas católicas son centros de fe que permiten transformar las comunidades locales y globales, en donde tanto niños como padres de familia descubren que la excelencia en educación no puede estar divorciada de la paz, esperanza, caridad e integración racial. En los colegios de la Arquidiócesis de Washington alumnos de diversos grupos étnicos viven con responsabilidad su amor por Dios.

Esta semana varias escuelas católicas realizaron jornadas de reflexión en donde se compartieron vivencias y costumbres religiosas relacionadas con el fenómeno migratorio. En Saint Francis International School se organizó, entre los estudiantes del séptimo grado, un conversatorio sobre la paz y el espíritu multiracial e integrador de San Francisco de Asís.

En esta ocasión Laura Azza, una madre de familia palestina, habló sobre las costumbres religiosas de su país, los católicos que viven en territorio palestino y el anhelo de todo un pueblo por vivir en paz y en comunión con Dios.

“San Francisco de Asís fue quien nos enseñó a pedirle a Dios que nos convierta en instrumentos de paz. En mi país todos amamos la paz y respetamos a nuestros semejantes. Es hermosos ver aquí en la escuela Saint Francis International School cómo todos se quieren, se entienden y respetan, a pesar de hablar lenguas distintas o tener costumbres muy diferentes. Aquí se siente la pre-sencia viva de Dios”, acotó Azza.

Tobias Harkleroad, director de la mencionada escuela, aprovechó el evento para revelar la diversidad étnica que existe en la escuela, porque al margen de que la mayoría de niños son nacidos en Estados Unidos, muchos de sus padres son inmigrantes llegados de diferentes continentes.

Por ejemplo, citó Harkleroad, el 30 por ciento de los padres de familia son estadounidenses, pero existe un 28 por ciento que proceden de África, América Latina (17%), El Caribe (15%), Asia del Sur (5%), Asia del Este (4%) y Europa y Medio Oeste (1%).

“Es importante ver que en Saint Francis International School existen padres de familia que proceden de 53 países. Nos agrada saber que se habla español en el 22 por ciento de los hogares de nuestros estudiantes y que el francés y creolé ocupa el segundo lugar (9%). También que el 78 por ciento de nuestros estudiantes son católicos, quienes concurren a 26 diferentes pa-rroquias de la arquidiócesis”, comentó.

Para Larry Savoy, director de la escuela católica San Miguel Arcángel, ubicado en Silver Spring (Maryland), el factor multiracial es una constante en su centro educativo: “Tenemos niños cuyos padres proceden de los cinco continentes del planeta. Aquí después del idioma inglés se escucha español, árabe, vietnamita, bengalí, portugués y corea-no. Esos idiomas y colores son los que alegran a Dios”.

Acto seguido, el director nos presentó a Mark Rosas, Michelle Sismaet, Nayat Isack, Jude Muraya y John Wagner, quienes representan la diversidad cultural y étnica que existe en la escuela San Miguel Arcángel.