(izq. a der.) William Ryan, superintendente de las escuelas de la Arquidiócesis de Washington; la maestra Mary Mitchell Donahue; monseñor Mario Dorsonville, obispo auxiliar de Washington; y Jem Sullivan, secretaria de educación de la arquidiócesis, durante la entrega de diplomas a maestros que cumplen aniversarios especiales de servicio. (Foto/Jaclyn Lippelmann)
(izq. a der.) William Ryan, superintendente de las escuelas de la Arquidiócesis de Washington; la maestra Mary Mitchell Donahue; monseñor Mario Dorsonville, obispo auxiliar de Washington; y Jem Sullivan, secretaria de educación de la arquidiócesis, durante la entrega de diplomas a maestros que cumplen aniversarios especiales de servicio. (Foto/Jaclyn Lippelmann)

La seguridad en las escuelas católicas –cuando las acusaciones sobre abuso infantil por parte del clero en Estados Unidos acaparan titulares– y la importancia de seguir a Cristo, fueron los temas que se abordaron durante la misa anual arquidiocesana de inicio de clases.

“Dios le da dignidad a cada estudiante”, les recordó la secretaria de educación de la Arquidiócesis de Washington, Jem Sullivan, a unos 2.500 directores, maestros y empleados del sistema educativo católico. Luego, el obispo auxiliar de Washington, monseñor Mario Dorsonville, les dijo que ellos son “la luz y la esperanza de la Iglesia”.

Seguidamente, recibieron el mensaje principal de parte del padre Bill Byrne, párroco de la Iglesia Nuestra Señora de la Misericordia de Potomac, Maryland, enfocado en el amor a Cristo y la importancia de la fe católica. 

Empezó su homilía destacando la importancia de proteger a los niños que tienen a su cuidado durante el año escolar y mantenerlos seguros en las escuelas. Luego compartió una experiencia en la cual una madre le aclaraba a su hijo que uno va a la iglesia principalmente a adorar a Cristo.
“Sé que ahora ustedes sienten frustración e ira, pero quiero decirles que hay esperanza”, expresó el sacerdote destacando que ‘este es el tiempo de la resurrección’.

“Permanezcan firmes en la fe, permanezcan firmes en Jesucristo, permanezcan firmes en la Iglesia Católica”, les pidió a los presentes el martes pasado en la basílica de la Inmaculada Concepción de Washington.

A los responsables de transmitir conocimientos y valores católicos, el padre les instó a continuar sus labores con dedicación. “Tu trabajo no es un cheque salarial, es una misión y tu ministerio es enseñar”.

Nuevamente les impulsó a mantenerse firmes “en quien ustedes son y en la fe que profesan”.  

A la multitud congregada les dijo: “Ustedes están llamados a ser sanadores, purificadores”.

Al servicio religioso acudieron representantes de las casi cien escuelas que conforman el sistema escolar católico de Washington -el cual abarca el Distrito de Columbia y cinco condados del sur de Maryland. 

El homilista concluyó su mensaje dándoles las gracias por la maravillosa labor que realizan, a lo cual ellos respondieron con un efusivo aplauso.

Al concluir la misa en memoria de San Agustín, obispo y doctor de la Iglesia, el obispo Dorsonville junto a la secretaria de educación Jem Sullivan y el superintendente William Ryan entregaron galardones a directores y maestros que cumplen aniversarios especiales de servicio. 

Igualmente se entregaron distinciones a las escuelas que celebran este año significativos aniversarios de su fundación. La escuela Holy Trinity de DC cumple 200 años, St. Peter de DC150 años, St. Mary of the Mills de Laurel (MD) 125 años y St. Michael de Ridge (MD) cumple un siglo.  

Para mayor información sobre las escuelas católicas, visite: adwcatholicschools.org/es.