El joven poeta salvadoreño Javier Zamora comparte un momento de alegría con los estudiantes de la escuela católica Sagrado Corazón de Washington. Los pequeños tienen en sus manos el libro "Unaccompanied" (no acompañado). (Fotos/Javier Díaz)
El joven poeta salvadoreño Javier Zamora comparte un momento de alegría con los estudiantes de la escuela católica Sagrado Corazón de Washington. Los pequeños tienen en sus manos el libro "Unaccompanied" (no acompañado). (Fotos/Javier Díaz)

El joven poeta salvadoreño Javier Zamora (28 años), autor del exitoso libro "Unaccompanied" (no acompañado), visitó el martes pasado la escuela católica Sagrado Corazón para recitar sus poemas y contarles a los alumnos sobre su experiencia de cruzar la frontera a los nueve años sin su familia y las huellas que ha dejado en él esa traumática experiencia.

Javier nació en El Salvador en 1990 y creció en la ciudad La Herradura, Departamento de La Paz. "Me criaron mis abuelos, en un hogar donde no había ni electricidad. Mi padre se fue cuando yo tenía un año, lo conocí por llamadas y cartas. Mi madre se fue cuando yo tenía 4 años".

En 1999 vivió la odisea de pasar por Guatemala, México y el desierto de Sonora, antes de llegar a Arizona y establecerse en California.

Recuenta que al venir hacia Estados Unidos, el coyote lo dejó abandonado en México. "Unos ocho salvadoreños tuvimos que rebuscarnos y pasamos varias semanas en ese país".

Vino en busca de sus padres, pero sus progenitores no sabían que él venía. "Mis padres y mis abuelos vivieron una gran angustia porque no sabían nada de mí durante dos meses. No traía dinero ni para comunicarme con ellos".

Le cuesta mucho hablar de las malas experiencias vividas. "El trauma es muy grande, las cosas que vi, la mente de un niño de nueve años las bloquea", subrayó quien cree que esas huellas son imborrables. 

"No reconocía a mi papá al verlo. Luego fue duro darles la confianza a mis padres, aprender el idioma, el frío. Cosas difíciles de superar".
Este joven ha recibido terapia desde los 21 años y reconoce que aún no ha sanado todas las heridas. "Nuestra comunidad tiene que hablar más sobre sus experiencias en la frontera. Al no hablar nos maltratamos a nosotros mismos".

Todo un éxito

El primer libro de poemas de Zamora, publicado en 2017 en inglés, explora cómo la inmigración y la guerra civil impactaron al autor y su familia.

"Me tomó 8 años escribir este libro, comenzó como algo terapéutico porque yo no podía ni hablar de lo que era para mí crecer sin mis padres y emigrar sin ellos", contó a El Pregonero. En su obra cuenta lo vivido en diez días en la frontera EEUU-México, también habla de lo que es vivir en Estados Unidos y sentirse discriminado.

Comenzó a escribir a los 17 años y en ese entonces no había libros que contaran la historia de ser un niño inmigrante que cruzó la frontera sin la compañía de su familia. "Ahora, ver a los niños -muchos de ellos salvadoreños- traducir mis poemas y leerlos casi me hace llorar", confesó el autor. Asegura que de este modo, su libro alcanza la meta que él buscaba al escribirlo.

Reconoce que apoya a los jóvenes “soñadores” en su esfuerzo de legalización, a los amparados por el TPS a punto de deportación y cree firmemente en la necesidad de una reforma migratoria que acoja a todos los indocumentados.

Zamora se graduó de historiador de la prestigiosa Universidad Berkeley, actualmente da clases y estudia un postgrado en la no menos afamada Universidad Stanford y su plan es hacer lo mismo en 2019 en Harvard.

La historia de tragedia, retos y éxito de este joven es inspiradora, especialmente para los niños inmigrantes ya que algunos han cruzado solos o acompañados la frontera o escuchan estas historias de sus familiares.

"Muchos de nuestros chicos viven lo que es ser joven inmigrante en tierras nuevas y es importante que vean un modelo de cómo la poesía y el arte pueden transformar la vida de los jóvenes", expresó el padre Moisés Villalta, párroco de la Iglesia del Sagrado Corazón. La directora Elise Heil,  visiblemente emocionada aprovechó para alentar a sus alumnos a expresarse.

Durante la actividad, algunos estudiantes recitaron los poemas de Zamora -que se dieron a la tarea de traducir al español-, luego escucharon la presentación del joven y pudieron hacerle preguntas.

Cada alumno de esta escuela parroquial de Washington recibió un libro de regalo, gracias a la contribución financiera anónima de un residente de DC y amigo de la comunidad salvadoreña. Zamora con paciencia y entusiasmo dejó estampada su firma y  dedicatoria en cada libro.

"Me gusta este libro por las diferentes historias que cuenta el escritor. Es que a la mayoría de la gente no le gusta hablar sobre su vida y él -en cada poema- nos enseña una parte de la suya", dijo la estudiante Evelyn Martínez (13), a quien le gusta escribir y se ha sentido inspirada a hablar sobre su propia vida. 

La actividad fue auspiciada por Letras Latinas, una iniciativa literaria del Instituto para Estudios Latinos de la Universidad de Notre Dame y contribuyeron con este esfuerzo la Casa de Cultura y la librería de distrito Duende.

Zamora, quien estuvo en el área capital del 26 de febrero al 1 de marzo, también participó en un coloquio con estudiantes universitarios y dialogó con estudiantes en un taller de escritura.

Para adquirir el libro "Unaccompanied", visite Amazon.com. Pronto será publicado en español.