Desde esta semana Bolivia acoge el V Congreso Americano de Misiones de la Iglesia católica, que se inauguró este jueves con una misa en la ciudad de Santa Cruz (este) y que contará con más de 3.200 participantes provenientes de 24 países del continente.

La misa se efectuó esta tarde en la Catedral de Santa Cruz, la urbe más grande y poblada del país, y fue presidida por el prefecto de la Congregación por la Evangelización de los Pueblos y enviado especial del papa Francisco, el cardenal Fernando Filoni.

Durante su homilía, el prelado recordó que el "centro" de la actividad de los misioneros debe ser Cristo y pidió a los asistentes ser conscientes de esa dimensión para "evitar" que esa obra "se reduzca a la filantropía".

Resaltó que el trabajo de la Iglesia en obras como las de asistencia, educación y justicia, entre otras, debe caracterizarse además por ser "anuncio y testimonio" de Jesucristo y su obra.

También subrayó el carácter testimonial, porque consideró que hoy es fundamental para los misioneros "ser creíbles" y que aquello se refleje en sus vidas.

En el inicio del acto religioso, se hizo énfasis en que el encuentro, que se extenderá hasta este sábado, tendrá como particularidad conocer la "historia de la evangelización" y también se abordará "proyectos y métodos misionales".

En la música litúrgica resaltó la interpretación de algunas melodías con instrumentos andinos y algunas danzas alusivas a las culturas indígenas del oriente boliviano.

Ocupó un lugar especial una cruz misional de madera, símbolo de la evangelización en el continente, que portaba reliquias de la beata Nazaria Ignacia de Jesús, una religiosa española que desarrolló la mayor parte de su obra en Bolivia y será canonizada por el Santo Padre en octubre próximo.

Según fuentes del episcopado, llegaron unos 1.306 misioneros de distintos países de América y otros 1.203 de la nación anfitriona, a los que se suman expositores, organizadores y voluntarios, con lo que se prevé superar los 3.200 participantes. EFE