Trabajador hispano coloca marcos de metal en un edificio de Washington DC. (Foto/archivo)
Trabajador hispano coloca marcos de metal en un edificio de Washington DC. (Foto/archivo)
La inmigración de distintas regiones ha realizado aportes positivos a la cultura de Estados Unidos a nivel económico, cultural, laboral y social, dijeron expertos en una conferencia en Miami.

El asunto se analizó en la reunión "¿Es todavía una nación de inmigrantes? Cómo la inmigración está determinando el carácter de Estados Unidos en el siglo 21", organizada por el Wilson Center y la Universidad de Miami.

Los analistas coincidieron en señalar que Estados Unidos es un país de inmigrantes y que existe la necesidad de adecuar las leyes y el sistema de inmigración para encauzar la actual situación que afronta el país con personas indocumentadas.

"Cada inmigrante cambia la cultura de Estados Unidos. Los estadounidenses somos una cultura de todo el mundo, tenemos un poquito de todos y la cosa es que la cultura sea de México, Ecuador o de España, va a enriquecer la cultural del país", dijo la presidenta de la Fundación Comunidad de California, Antonia Hernández.

Subrayó que la "importancia de los inmigrantes para el país radica en lo económico, social y cultural".

Carlos Gutiérrez, exsecretario de Comercio, resaltó que los inmigrantes son quienes "han hecho a Estados Unidos".

"Este es un país que se ha formado por la inmigración, llámese la inmigración europea, latina o de todos los países del mundo. Este es un país de inmigrantes y para seguir creciendo y seguir siendo próspero se requiere inmigración", afirmó.

En el caso de los hispanos, sumaron 50.5 millones de personas en Estados Unidos en 2010 y contribuyeron a más de la mitad del crecimiento poblacional de la nación, según cifras de la Oficina del Censo.

Gutiérrez dijo en su disertación que las deficiencias del sistema contribuyen a crear condiciones para esa situación.

Michael Chertoff, exsecretario de Seguridad Nacional, por su parte, destacó que los controles con tecnología en la frontera están funcionando y eso se refleja en una caída del flujo de personas indocumentadas.

"Desde 2007, el flujo de inmigrantes ilegales a través de la frontera ha disminuido año tras año y es el más bajo en este momento desde los últimos 20 a 30 años", dijo en su intervención.

Agregó que el 40 por ciento de la inmigración ilegal está relacionada con personas que entraron al país con visas y que se quedaron al vencerse su estadía.

"La buen noticia es que ahora tenemos un mayor control de la frontera, pero ello no significa que la frontera esté sellada, eso probablemente es imposible de hacer", reconoció el exfuncionario.

Se calcula que en Estados Unidos hay 12 millones de personas indocumentadas.

Para Hernández, otra razón por la que ha disminuido el flujo migratorio "es por la crisis económica".

Andrew Selee, director del Instituto México del Wilson Center, comentó que hubo un consenso entre los panelistas en cuanto a que es positiva la inmigración para Estados Unidos y que hay necesidad de adecuar las leyes en el ámbito laboral y el tejido social del país.

"Creo que en un año es difícil ver avances en el tema de inmigración, pero hay algunas luces en cuanto al 'Dream Act'. Sin embargo, no es nada seguro todavía", añadió (EFE).