El Gobierno reitero este viernes que haya habido un aumento de las denegaciones de pasaportes a los hispanos que viven en áreas fronterizas con México, tal y como apuntó una información publicada el jueves por The Washington Post.

Una portavoz del Departamento de Estado aseguró a Efe que porcentualmente la cifra de denegaciones de pasaportes se encuentra en su nivel más bajo de los últimos seis años, aunque no detalló cuál es el número exacto de afectados.

En lo que llevamos de año fiscal (del 1 de octubre de 2017 al 30 de septiembre de 2018), el Departamento de Estado aprobó la renovación del 74,2 por ciento de los pasaportes y denegó el 25,8 por ciento, un porcentaje que en 2017 fue del 28,1 por ciento y que ascendió al 34 por ciento en 2016, bajo el Gobierno del entonces presidente, Barack Obama.

El diario The Washington Post, que elaboró su investigación a partir de entrevistas con afectados y abogados, afirmó que el Departamento de Estado está negando la renovación del pasaporte a cientos y, posiblemente, miles de hispanos después de acusarles de haber usado certificados de nacimiento falsos desde que eran bebés.

De acuerdo al rotativo capitalino, el Ejecutivo defiende que entre la década de los 50 y los 90 del año pasado, algunas matronas y médicos en la frontera entre México y el estado de Texas dieron certificados estadounidenses falsos a niños que, en realidad, habían nacido en México.

En una serie de juicios en los años 90, varios médicos reconocieron que habían elaborado certificados de nacimiento falsos.

El Gobierno de Obama (2009-2017) y de George W. Bush (2001-2009) ya persiguieron este fraude de certificados de nacimiento.

El Departamento de Estado aseguró que su política no ha cambiado y que sus prácticas se basan en unas normativas en vigor desde 2009. EFE