Jóvenes cargan la Cruz Peregrina y la imagen de la Virgen María por las calles de Washington. (Foto Javier Diaz)
Jóvenes cargan la Cruz Peregrina y la imagen de la Virgen María por las calles de Washington. (Foto Javier Diaz)

Cerca de un millar de jóvenes, pertenecientes tanto a las arquidiócesis de Washington y Baltimore como a la diócesis de Richmond, tuvieron la oportunidad de recorrer el “mall” de Washington para venerar los signos de la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) que se realizará en enero del próximo año en Panamá. 

El último sábado la Cruz y el ícono de la Virgen María fueron cargadas por jóvenes de diferentes parroquias del área metropolitana y contó con la presencia de monseñor Mario Dorsonville y Roy Campbell, obispos auxiliares de Washington, el arzobispo William E. Lori (Baltimore) y el obispo Barry C. Knestout (Richmond), al igual que numerosos sacerdotes y religiosas.

Luego la Cruz y la imagen de María fueron expuestas en el Santuario Nacional San Juan Pablo II, para luego ser llevadas en procesión al Santuario Nacional de la Inmaculada Concepción de Washington.

Actos similares, comprendidos en el programa de conmemoración por el XXV Aniversario del Día Mundial de la Juventud realizado en Denver (Colorado) en 1993, se repitieron en Chicago, Miami, Houston y Los Ángeles.

¿Qué representa la Cruz Peregrina?

La JMJ es un legado del papa san Juan Pablo II, que empezó con una invitación para que los jóvenes se reunieran en Roma en 1984, durante la celebración del Domingo de Ramos.

A la Cruz Peregrina se le conoce también como la “Cruz del Año Santo”, “Cruz del Jubileo”, “Cruz de la JMJ” y la “Cruz de los jóvenes”, pues a ellos ha sido entregada para que la llevasen por el mundo, a todos los lugares y en todo tiempo.

De acuerdo con los Archivos Vaticanos, fue en 1984, Año Santo de la Redención, cuando el papa san Juan Pablo II decidió que “una cruz- como símbolo de la fe- debía estar cerca del altar mayor de la basílica de San Pedro, donde todos pudieran verla. Así fue instalada una gran cruz de madera, de una altura de 3,8 metros, tal como él lo deseaba”.

Durante la finalización del Año Santo y después de cerrar la Puerta Santa, el Papa entregó dicha cruz a la juventud del mundo, representada por los jóvenes del Centro Internacional Juvenil San Lorenzo en Roma.

Su primera peregrinación fue a Múnich, Alemania y no ha parado a lo largo de tres décadas, “de mano en mano, de país a país y de generación a generación” como destaca la Santa Sede.

La Virgen María, protectora de la JMJ

Salus Populi Romani, en español: Protectora del Pueblo Romano, es un ícono bizantino de la Virgen y el Niño Jesús, el cual proviene de los primeros cristianos y se encuentra en la basílica de Santa María La Mayor en Roma.

Es considerada una de las devociones favoritas de muchos pontífices y desde el Jubileo del año 2000 acompaña a los jóvenes como Patrona de las Jornadas Mundiales de la Juventud.

Por expreso deseo de San Juan Pablo II los jóvenes recibieron una réplica del ícono que acompaña a la Cruz Peregrina.

En tanto, la Virgen María Salus Populi Romani ha estado presente acompañando a la Cruz Peregrina en las jornadas de Roma (Jubileo 2000), Toronto (2002), Colonia (2005), Sídney (2008), Madrid (2011), Río de Janeiro (2013), Cracovia (2016) y estará en la JMJ Panamá 2019.