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¡Generación provida!

Jóvenes marcharon por las calles de Annapolis para defender el derecho a la vida. Foto/Jaclyn Lippelmann

La generación provida se manifestó una vez más por las calles de Annapolis, capital de Maryland, en oposición a todo intento de atentar contra el fundamental derecho a la vida.

"Dios es quien pone la fecha de vencimiento de cuando uno va a morir", aseguró el joven de origen chileno Nicolás Craig (16) el lunes pasado en clara oposición al 'suicidio asistido'. En el marco de una mobilización de jóvenes, manifestó que ese tipo de leyes es como darle la libertad a las personas de elegir cuando uno va a morir.

Una propuesta de ley que habría facilitado el suicidio asistido por médicos en el estado de Maryland, fue retirada de la asamblea estatal el pasado jueves 3 de marzo. El senador demócrata Ronald Young, quien impulsaba la iniciativa, tomó la decisión porque no contaba con suficiente apoyo para ser aprobada en el comité judicial del senado.

La legislación, de haber sido aprobada, hubiera permitido que los médicos receten medicamentos para que los enfermos terminales acaben con su vida - en caso de que tuvieran menos de seis meses de vida y sano juicio.

La Iglesia Católica enseña que la vida empieza en la concepción y hay que defenderla hasta la muerte natural, y es la postura que defiende Craig. "La vida hay que vivirla día a día y al máximo, aprender y experimentar, pero hay que valorarla porque es un regalo de Dios."

Estas convicciones motivaron a este joven, y a decenas más que estudian en escuelas parroquiales, a hacerse presentes en la misa y marcha anual por la vida en Annapolis. Craig, haciendo eco de sus compañeros, también manifestó su oposición al aborto. "Se trata de una vida... Es un bebé... y no debe morir porque una persona no quiere tenerlo."

Si dos adolescentes decidieron tener relaciones sexuales, como si fueran adultos, pues deben responder como adultos si viene un bebé en camino -según el joven Pablo Artal (16), antes de marchar en favor de la vida. "Tienen que entender que todo tiene una consecuencia y que las decisiones que uno toma pueden afectar a otros."

Está conciente de que Dios lo perdona todo y a todos, pero afirma que eso no es una justificación para abortar. "El aborto es un pecado", puntualizó. Este estudiante en la escuela católica Loyola Blakefield se confiesa creyente en Dios y convencido de que Él le dio la vida.

Misa por la vida

Monseñor Mario Dorsonville, obispo auxiliar de Washington, le dio la bienvenida a los estudiantes a la misa especial provida que se realiza cada año en la Iglesia Santa María antes de la marcha. Confesó sentirse feliz de ver tantas caras jóvenes en un compromiso por abrazar la vida.

Muchos de los chicos se uniformaron con camisetas que rezaban: "Nosotros somos provida, somos la voz de aquellos que no pueden hablar, somos los ojos de aquellos que no quieren ver, somos la esperanza para las futuras generaciones".

Como 'los discípulos de la esperanza' los calificó el padre Carlos Osorio durante su homilía. Aprovechó para narrar la historia de una mujer que llevaba una vida desordenada, se emborrachaba y no tenía control de su vida. Quedó embarazada cuando era una adolescente de 15 años y vivía en una villa en su natal Colombia. Su casa se incendió con el bebé adentro. Luego se mudó a la ciudad y entonces quedó embarazada nuevamente a los 17. "Perdió la esperanza y optó por llamar a alguien que le 'resolviera el problema', contó el sacerdote.

Las prácticas abortivas son ilegales en Colombia, riesgosas y difícil encontrar quien las realice.  "Un día antes del aborto, algo en su corazón y en su mente le hizo cambiar de idea... y el bebé nació en tiempo de Navidad."

El padre Osorio le contó a la feligresía que cinco años después una catequista adoptó ese niño que en su adultez se convirtió en sacerdote. "No tenemos que perder la esperanza... Somos discípulos de esperanza y podemos cambiar las decisiones... De hecho, este testimonio puede estar cambiando ideas en este momento. Dios nos rescata y pone en nuestro corazón la esperanza."

La jornada concluyó con una manifestación en Lawyer's Mall, donde dieron su testimonio una ex gerente de la organización proaborto Planned Parenthood al igual que un veterano y activista en favor de los derechos de los discapacitados.

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