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Organización Meteorológica Mundial pronostica un episodio de El Niño potencialmente fuerte

Imagen de archivo de un campesino caminando en una plantación seca de maíz en Guatemala. EFE/Esteban Biba

Con un 90 % de probabilidad, el fenómeno de El Niño volverá a hacer su aparición este año y puede tener una intensidad fuerte, lo que agravará las sequías y las lluvias intensas, así como el riesgo de olas de calor tanto en tierra como en el océano, anunció hoy la Organización Meteorológica Mundial (OMM).

“La ciencia es clara: El Niño está llegando a nuestras puertas en los próximos meses (…). Las condiciones de El Niño echarán más leña al fuego de un mundo que se está calentando y su impacto será aún más severo, llegará más lejos y cruzará fronteras con una velocidad devastadora», ha advertido el organismo científico de Naciones Unidas.

Según los datos aportados a la prensa, entre finales de abril y mediados de mayo, la temperatura de la superficie del mar en la zona del Pacífico utilizada como referencia estaba ya en los umbrales de un fenómeno de El Niño, y esta condición estaba siendo alimentada por temperaturas subsuperficiales superiores a la media en más de 6 ºC.

La jefa de la OMM, la científica argentina Celeste Saulo, dijo que hay que prepararse para un episodio de El Niño potencialmente fuerte, y aseguro que su organismo colaborará con otras entidades científicas para anticipar lo antes posible lo que se viene para que gobiernos, entidades humanitarias y todos los sectores que sean sensibles al clima tomen sus previsiones con antelación.

«Los pronósticos estacionales anticipados y las alertas tempranas son fundamentales para salvar vidas y mitigar el impacto sobre nuestras economías y nuestras comunidades”, recordó.

El episodio más reciente de El Niño tuvo lugar entre 2023 y 2024, y fue uno de los cinco más intensos registrados, lo que influyó en que se registraran temperaturas globales récord.

Por lo general, el fenómeno de El Niño comienza a desarrollarse entre marzo y junio, y alcanza su máxima intensidad entre noviembre y febrero

Sus efectos sobre las temperaturas globales suelen ser más pronunciados durante el año posterior a su desarrollo.

La OMM indicó que no existe evidencia determinante de que el cambio climático aumente la frecuencia o la intensidad de los episodios de El Niño, pero lo que sí se sabe es que puede amplificar sus impactos.

Ello se debe a que un océano y una atmósfera más calientes aumentan la energía y humedad disponibles, que son los elementos necesarios para que surjan fenómenos meteorológicos extremos, como las olas de calor y las precipitaciones intensas.

Aunque se sabe que cada episodio de El Niño es único en cuanto a su evolución, impacto y otras características, cuando aparece hay un aumento de las lluvias en partes de América del Sur, el sur de Estados Unidos, algunas zonas del Cuerno de África y Asia central.

En el otro extremo, se le relaciona con sequías en América Central, el norte de América del Sur, el Caribe, Australia, Indonesia y algunas regiones del sur de Asia.



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