“Les doy a todos ustedes una cordial bienvenida al Vaticano con ocasión de la muestra ‘Un siglo de papamóvil’, que conmemora casi cien años de colaboración entre su empresa y la Santa Sede. Esta larga relación comenzó en 1930, cuando el papa Pío XI recibió el primer automóvil Mercedes-Benz, y ha continuado durante los pontificados sucesivos. Por ello, me complace expresar mi gratitud a ustedes y a las numerosas generaciones de diseñadores, ingenieros y trabajadores cuya dedicación y competencia han hecho posible esta larga colaboración”, les dijo el papa León XIV a los directivos de Mercedes-Benz, a quienes recibió esta mañana en audiencia.
El papamóvil, un instrumento de encuentro con los fieles
La muestra ofrece una oportunidad para “reflexionar sobre los notables avances en la tecnología automotriz”, así como “sobre la importancia más profunda de los viajes realizados por los Sucesores de Pedro”, observó el Papa, quien resaltó que, a lo largo de las décadas, el papamóvil ha pasado de ser “un medio de transporte” a convertirse en “un instrumento de encuentro”, que le permite al Pontífice “acercarse a los fieles durante las visitas pastorales y las celebraciones públicas”.
“De esta manera, su trabajo ha facilitado la misión de la Iglesia de salir al encuentro de las personas y llevar un mensaje de fe, de esperanza y de caridad al mundo”, les dijo León XIV, quien destacó que “esta misma solicitud pastoral también se refleja en el primer papamóvil totalmente eléctrico”, entregado a su predecesor, el papa Francisco, con vistas al Jubileo de la Esperanza del año pasado.
Trabajar por una movilidad realmente sostenible y accesible
Tras recordar el llamado del papa Francisco al sector automotriz para que trabaje con el fin de lograr que la movilidad sea “realmente sostenible y accesible”, el Pontífice los animó a seguir poniendo “la innovación tecnológica al servicio de la dignidad humana, del cuidado de la creación y del bien común”.
