Cientos de fieles, líderes religiosos y activistas participaron en una marcha y vigilia en defensa de la vida humana y en rechazo a las deportaciones y detenciones masivas de migrantes, en el centro de la ciudad de El Paso, Texas, el 24 de marzo de 2026.
La jornada, organizada por el Hope Border Institute, Estrella del Paso y agrupaciones comunitarias, se inició con una misa conmemorativa por la festividad de San Óscar Romero presidida por el obispo auxiliar de Washington, Evelio Menjívar Ayala, quien evocó el legado del mártir salvadoreño para denunciar las políticas migratorias actuales, informó en un comunicado La Diócesis Católica de El Paso (TX).
Tras la celebración litúrgica, una delegación de obispos y líderes del ministerio migrante cruzó a Ciudad Juárez, donde se reunió con el obispo Guadalupe Torres Campos, con el personal del Servicio Jesuita a Refugiados en México y con migrantes afectados por las restricciones al asilo.
Por la noche, la movilización continuó con una reunión, seguida de una marcha y terminó con una vigilia en las calles del centro de El Paso. Los participantes llevaron imágenes de personas fallecidas bajo custodia migratoria o durante procesos de detención, en un acto simbólico de memoria y denuncia.
Durante la vigilia, el obispo Menjívar citó las palabras de San Romero, pronunciadas un día antes de su asesinato, para hacer un llamado directo a las autoridades: “‘En nombre de Dios: detengan la represión’. Esto es lo mismo que exigimos hoy. Basta ya de injusticia, de inhumanidad, pero también de indiferencia. Es hora de despertar, de unirnos sin miedo, con valor y con fe”.
El obispo Brendan J. Cahill, presidente del Comité de Migración de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos, subrayó el carácter espiritual de la movilización, indicando que Dios es el autor de toda vida y no olvida a nadie: “Hoy, al caminar juntos, recordamos que nadie está solo, ni en la frontera ni en el resto del país”.
De igual modo, monseñor Mark J. Seitz, obispo de El Paso, reiteró su preocupación por el impacto de estas políticas en la comunidad: “Cerca del 70% de las personas detenidas no tienen antecedentes penales. Es una grave injusticia encarcelar a quienes solo intentan sobrevivir y cuidar de sus familias”.
Dylan Corbett, director de Hope Border Institute, calificó la marcha como un llamado urgente a la acción colectiva y a la reforma migratoria: “Cuando marchamos con la justicia como brújula, la esperanza como guía y el amor como meta, nadie puede detenernos”.
También, Melissa López, representante de Estrella del Paso, alertó sobre el crecimiento de la capacidad de detención migratoria en la región: “Hace 18 años había 700 camas de detención en El Paso; hoy hay cerca de 7.000. Nos hemos convertido en la capital mundial de la detención del ICE”.
Todos coincidieron en señalar que mantienen viva la esperanza de que este tipo de reflexiones y acciones de los fieles motive a los líderes políticos a reconsiderar el rumbo actual.
La jornada concluyó con un mensaje de solidaridad y conciencia colectiva.
La Diócesis de El Paso, establecida en 1914, abarca 10 condados en el extremo oeste de Texas, cubriendo una superficie de 26.686 millas cuadradas. La población católica atendida por la Diócesis asciende a 656.035 personas (de un total de 811.739). La Diócesis está conformada por 55 parroquias, 20 misiones y 17 ministerios.
*La nota publicada por la Diócesis Católica de El Paso en inglés puede ser leída en https://www.elpasodiocese.org
