El papa León XIV tiene previsto participar el 11 de julio, en un almuerzo con personas pobres de la diócesis de Roma. En este espacio de 55 hectáreas, que en otro tiempo formó parte de las Villas Pontificias de Castel Gandolfo, conviven dos dimensiones: el Centro de Alta Formación Laudato si’ y un sistema agrícola inspirado en los principios de la ecología integral.
Una síntesis de extraordinaria belleza, donde espiritualidad, naturaleza, historia, arte, trabajo y tecnología buscan convivir en armonía. Esta es, en definitiva, la idea del "borgo": un lugar de cercanía y convivencia fraterna.
Fue el 5 de septiembre del 2025 cuando León XIV inauguró el Borgo Laudato si’, una realidad concebida para convertirse en un modelo de sostenibilidad ambiental y un ejemplo de economía circular, inspirado en la encíclica del papa Francisco dedicada al cuidado de la creación y publicada en 2015.
Será aquí donde mañana, sábado 11 de julio, el Pontífice, que desde el pasado domingo se encuentra en Castel Gandolfo para un período de descanso, compartirá el almuerzo con doscientas personas que viven en condiciones de vulnerabilidad -entre ellas 35 niños- acompañadas por la diócesis de Roma y otras entidades caritativas.
Se trata de un signo concreto de la cercanía de la Iglesia y una iniciativa que se inserta plenamente en el cuidado de la casa común, porque "nuestra misión de custodiar la creación, de llevarle paz y reconciliación -había subrayado el Papa durante la homilía de la Misa por el Cuidado de la Creación celebrada en el Borgo Laudato si’ el 9 de julio del año pasado- es su misión: la misión que el Señor nos ha confiado. Nosotros escuchamos el clamor de la tierra y de los pobres, porque este clamor ha llegado al corazón de Dios. Nuestra indignación es su indignación, nuestro trabajo es su trabajo".
Una rica variedad de animales y plantas
El Borgo Laudato si’ se extiende sobre 55 hectáreas de terreno que anteriormente pertenecían a las Villas Pontificias. De ellas, alrededor de 20 hectáreas están destinadas a actividades agrícolas y albergan 1.500 olivos, además de una granja donde viven una raza de gallinas originarias de la isla de Java, una oveja de cara negra del Valais, una vaca highlander y caballos regalados al Papa desde Toledo y Sevilla.
Estas son algunas de las singularidades del Borgo Laudato si’, donde se produce leche y donde existen viñedos biodinámicos desarrollados en colaboración con la Universidad de Udine, así como un gran invernadero alimentado mediante energía fotovoltaica y un sistema de riego que responde a los criterios más avanzados de sostenibilidad, reduciendo el impacto sobre el cercano lago Albano.
Todas estas actividades se desarrollan en un entorno de gran belleza, con 35 hectáreas de jardines italianos y más de 3.000 variedades de plantas, en pleno respeto de la biodiversidad. En este escenario también se conservan restos de la antigua villa del emperador Domiciano, entre ellos el imponente criptopórtico de unos 120 metros de longitud utilizado antiguamente para los paseos cubiertos del emperador.
Una semilla de esperanza
Mediante el quirógrafo del 2 de febrero de 2023, el papa Francisco instituyó el Centro de Alta Formación Laudato si', dependiente de la Gobernación del Estado de la Ciudad del Vaticano, con la misión de promover y desarrollar iniciativas de "formación integral de la persona, con especial atención a los jóvenes y a quienes, por motivos económicos y sociales, se encuentran en los márgenes de la sociedad".
Los cursos gratuitos de formación profesional que allí se ofrecen incluyen prácticas e inserción laboral en ámbitos como la jardinería, la agricultura, la restauración y las visitas guiadas. Están dirigidos especialmente a personas que viven situaciones de vulnerabilidad: migrantes, refugiados, menores no acompañados, mujeres supervivientes de la violencia, jóvenes y adultos desempleados, personas con capacidades especiales y exreclusos.
"Una semilla de esperanza -afirmó León XIV citando al papa Francisco durante la inauguración del borgo- que puede dar frutos de justicia y de paz".
"Y lo hará -proseguía- permaneciendo fiel a su mandato: ser un modelo tangible de pensamiento, estructura y acción, capaz de favorecer la conversión ecológica a través de la educación y la catequesis".
