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‘Cada alma es única y tiene su propio brillo’, dice maestra LoVecchio, una de las ganadoras del Golden Apple 2026

La maestra Sonja LoVecchio de la escuela católica San Juan El Evangelista, de Clinton, Maryland, posa con sus alumnos luego de enterarse de que fue distinguida con el galardón “Golden Apple 2026”. Foto/Nicole Olea

“La fe católica es un caleidoscopio de colores y belleza. Cuando miras a través de estos lentes, te sorprendes del movimiento de Dios en todo en nuestra vida. Cada alma es única y tiene su propio brillo”, dijo la maestra de la escuela católica San Juan El Evangelista, Sonja LoVecchio, quien fue distinguida con el galardón ‘Golden Apple 2026’ que la Arquidiócesis de Washington otorga anualmente a diez destacados docentes.

LoVecchio -distinguida por su sobresaliente dedicación, bondad e impacto en sus alumnos- dijo emocionada a sus alumnos que “Dios le ha creado a cada uno de ustedes especial. Los amo, nunca lo olviden”, al enterarse de su premio el 22 de abril de 2026.

Sonja es maestra de preescolar desde 2008 en la escuela San Juan El Evangelista en Clinton, Maryland, donde también fue galardonada como mejor maestra el 2024. Su formación ha sido enteramente en educación Montessori, incluyendo una maestría de la Universidad Loyola. Tiene 6 hijos -a quienes educó en casa hasta octavo grado- y 14 nietos.

Contó que se convirtió en católica en 1987: “Cuando vives sin fe y de repente la tienes, lo agradeces, lo aprecias tanto. Tengo un profundo entusiasmo y emoción y quiero compartir eso con los niños”.

Es activa en su parroquia San Antonio de North Beach, MD, donde participa en el apostolado Siete Hermanas. Ha sido ministro de la eucaristía y fundadora/gerente de un programa de adopción espiritual, también ha participado en campañas provida en Annapolis. Actualmente apoya a mujeres embarazadas en un centro para embarazos críticos.

Considera que la premiaron porque su “forma de enseñar es un poco diferente que en los tradicionales salones de preescolar”. Les ofrece a los alumnos un tiempo de “free work” donde tienen la libertad de escoger los materiales para trabajar en un espacio designado.

Afirma que sus alumnos de preescolar son muy receptivos a la fe y están muy entusiasmados por aprender más sobre Dios, dijo confiando en que su mensaje evangelizador puede llegar incluso hasta los padres e impulsar a algunos de ellos a regresar a la Iglesia.

Reconoció sus raíces texanas-mexicanas y dijo que ello le facilita entender a sus alumnos hispanos, ayudarlos y sembrar amor por su cultura. Explicó que el reto de los padres hispanos es comunicarse con los maestros y la escuela y conocer cómo funciona el sistema.

La directora Sarah Bento dijo que Sonja es como “una madre espiritual para los niños, una maravillosa maestra católica que encarna lo que significa ser un educador católico”. Sus alumnos rezan el rosario a diario, ella les entrega un escapulario cada año y “dejan su clase con una fuerte devoción”.

“La señora LoVecchio da lo mejor de sí para crear un ambiente escolar enriquecedor, alentador e interesante, en el cual cada niño se siente valioso y motivado a aprender. Demuestra paciencia, compasión y genuino cuidado. Tiene una notable habilidad para conectarse con sus estudiantes, haciéndolos sentir seguros y confiados de venir a clase”, expresó María Carmen Santamaría, la madre hispana que la nominó.

Destacó la bondad de la maestra, su positivismo, dedicación y el impacto duradero que deja en niños y familias. Está comprometida con su labor y hace el salón de clase acogedor: “Ella entiende que cada niño aprende de forma diferente y trabaja fuerte para apoyar a cada estudiante individualmente. Maestras como ella moldean el futuro, inspirando a los niños y mostrándoles el gozo de aprender”.

El párroco de San Juan El Evangelista, Dan Leary, dijo que la galardonada es “una mujer de profunda fe que encarna el espíritu de la educación católica”, que vive la misión de la educación católica con caridad y devoción. “Con su caridad, liderazgo y amor por sus estudiantes, ella forma los corazones infantiles para que conozcan a Cristo y su Iglesia”.

La escuela San Juan El Evangelista cuenta con 280 estudiantes, 60 por ciento son de origen hispano, y el estudiantado recibe clases optativas de español. La escuela cuenta con varios profesionales de habla hispana: tres maestros, cuatro asistentes de maestros, una recepcionista y varios empleados del programa después de clase.

Ady Hoffens, maestra guatemalteca y coordinadora de la comunidad hispana en la escuela, destacó el amor que la galardonada siente por los niños y su preocupación por que progresen, desarrollen habilidades y den lo mejor de ellos. La mayoría de los nuevos alumnos (30) son hispanos.

Lo que hace diferente a esta escuela, dice, es el ambiente familiar y el amor de los maestros por los niños. Asegura que los padres hispanos hacen un esfuerzo para que sus hijos estudien en una escuela católica, participan, reciben apoyo financiero y están contentos.

El premio

El “Premio Golden Apple” se entrega anualmente a una decena de profesores de la arquidiócesis por su excelencia en la enseñanza y su dedicación a la educación católica. La distinción cuenta con el patrocinio de la Fundación de la Familia Donahue e incluye un premio de 5.000 dólares y una manzana dorada.

Jack y Rhodora Donahue crearon la fundación en Pittsburgh, donde enviaron a sus 13 hijos a escuelas católicas, para expresar su profundo agradecimiento a los maestros de las escuelas católicas por brindar una educación académica de calidad y llena de fe para sus hijos. Los premios se otorgan actualmente en cinco diócesis del país.

A continuación, la lista completa de los 10 maestros ganadores de los Premios Golden Apple 2026 en la Arquidiócesis de Washington:

  • Sonja LoVecchio: maestra de preescolar en St. John the Evangelist Catholic Elementary School en Clinton, Maryland.
  • Shannon Armsworthy: maestra de 4º grado en Father Andrew White, S.J. School en Leonardtown, Maryland.
  • Mary Beth Conte: maestra de español y estudios sociales en Cardinal Hickey Academy en Owings, Maryland.
  • Nicci Falcone: maestra de 2º grado en Holy Cross School en Garrett Park, Maryland.
  • Amanda Handy: maestra de literatura, religión y estudios sociales en St. Michael’s School en Ridge, Maryland.
  • Amber Kinnally: maestra de 3º grado en St. John’s School en Hollywood, Maryland.
  • Hermana Emmanuella Ladipo de la orden de las Siervas del Santo Niño Jesús: directora de educación religiosa y maestra de religión en St. Augustine Catholic School en Washington, D.C.
  • Heather Little: maestra de preescolar en Little Flower School en Great Mills, Maryland.
  • Rachele Plá: maestra de religión en St. Mary of the Assumption Catholic School en Upper Marlboro, Maryland.
  • Julie Stinger: maestra de 6º grado de arte y religión, también bibliotecaria en St. Martin of Tours School en Gaithersburg, Maryland.

Los diez maestros ganadores del Golden Apple 2026 recibirán sus premios en una ceremonia especial que se realizará, el próximo 21 de mayo, en el Hotel de la Universidad de Maryland, en College Park.



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