El sábado 12 de diciembre miles de católicos de la Arquidiócesis de Washington se congregarán para participar en la procesión y misa anual ‘Camina con María’, una hermosa conmemoración en honor a Nuestra Señora de Guadalupe, Patrona de las Américas. Más que una tradición anual, esta celebración es una alegre expresión de fe que reúne a personas de diversas culturas, idiomas y generaciones, no solo como una sola familia en Cristo, sino como una sola familia humana, unidos como hermanos y hermanas, todos hijos de Dios.
El tema de este año, “Bajo el Manto de María: Una Familia, Una Humanidad”, nos recuerda que estamos llamados a reconocer la dignidad que Dios ha dado a cada persona y a caminar juntos en la fe, la solidaridad y la esperanza. En un mundo marcado por la división, conflictos y desplazamiento de personas, el testimonio de Nuestra Señora de Guadalupe continúa inspirando a construir puentes de encuentro, compasión y paz.
La celebración de este año coincide con un especial Año Jubilar Guadalupano, decretado por el papa León XIV con ocasión del 50.º aniversario de la dedicación de la nueva Basílica de Nuestra Señora de Guadalupe.
La devoción a la Guadalupana comenzó con su aparición a San Juan Diego en 1531. Su mensaje de esperanza y de la cercanía de Dios a su pueblo transformó las Américas, dando lugar a la conversión de millones de personas. Al aparecerse a un humilde indígena, María mestiza afirmó la dignidad de los pobres y marginados. A través de su imagen milagrosa, que une símbolos indígenas y europeos, se convirtió en un poderoso puente entre culturas y en un modelo para compartir el Evangelio entre pueblos y naciones.
Por esta razón, Nuestra Señora de Guadalupe es conocida como la “Estrella de la Nueva Evangelización”. Su aparición nos conduce hacia su Hijo y nos recuerda que la evangelización comienza con el encuentro, el respeto y el acompañamiento, invitando a otros a una relación personal con Jesucristo.
Esta peregrinación también nos invita a orar por quienes son más vulnerables entre nosotros y a reconocer que no son “ellos”, sino que son parte de “nosotros”, especialmente los migrantes, los refugiados, las familias que enfrentan dificultades y todos los afectados por la violencia y el desplazamiento. Mientras caminamos juntos en la fe, encomendamos nuestras oraciones e intenciones a Nuestra Santísima Madre, pidiéndole que traiga paz, consuelo y esperanza a nuestro mundo.
La celebración comenzará a las 10:00am con la procesión desde el Santuario del Sagrado Corazón hasta la Basílica del Santuario Nacional de la Inmaculada Concepción. Al llegar, los peregrinos participarán en el rezo del Rosario en varios idiomas, reflejando la riqueza y diversidad de nuestra familia arquidiocesana. También habrá una procesión de banderas que representará a las numerosas naciones y comunidades culturales presentes en la arquidiócesis, una presentación de danzas tradicionales aztecas y una conmovedora representación de la aparición de la Virgen de Guadalupe a San Juan Diego.
La jornada concluirá con la celebración de la Eucaristía a las 2:00pm, presidida por el cardenal Robert McElroy, arzobispo de Washington, y con la homilía del obispo auxiliar de Washington, Juan Espósito.
Ya sea que participe con su familia, parroquia, ministerio, escuela o comunidad cultural, su presencia enriquecerá esta hermosa expresión de nuestra Iglesia multicultural.
Acompáñenos en esta peregrinación y misa en honor a Nuestra Señora de Guadalupe. Juntos, caminemos con María y oremos por la paz, la esperanza, la sanación y la dignidad de toda persona, como una sola familia en Cristo bajo su amoroso manto.Para más información, visite https://adw.org/event/walk-with-mary/ o comuníquese con nosotros en culturaldiversity@adw.org.
El viernes 20 de noviembre, la antorcha de la Virgen de Guadalupe llegará al santuario del Sagrado Corazón, a las 5:00pm, y será recibida por el obispo auxiliar de Washington, Robert Boxie III. Se rezará el Rosario a las 6:00pm para luego dar paso a la misa a las 7pm.
