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Campaña antiinmigrante caló hondo en familias hispanas

El director salvadoreño Elías Blanco se dirige a sus alumnos en el auditorio de la escuela Sagrado Corazón de Washington, DC. Foto/cortesía/EB

“Las autoridades de inmigración no han llegado a ninguna escuela católica de nuestra arquidiócesis. Nuestra escuela no le da información a ICE. En caso de que llegara, solo pueden ingresar con una orden y la escuela inmediatamente llamaría al departamento legal de la arquidiócesis”, dijo el director de la escuela Sagrado Corazón, Elías Blanco, basándose en la normativa vigente del sistema escolar.

De todos modos, dice, “el temor siempre sigue latente entre los padres que están indocumentados”, en el limbo legal, con visas temporales como TPS o en proceso de obtener la residencia permanente.

El clima se ha calmado un poco, pero al inicio del año escolar anterior hubo un shock cuando ICE arrestó a 50 parroquianos del Sagrado Corazón y deportaron a seis inmigrantes -según Blanco-. La escuela sintió las repercusiones y “los padres sin documentos no querían traer a los niños a clase. Sentían temor de que ICE los detuviera al llevar a los hijos a la escuela o recogerlos”.

Fue allí cuando los miembros de la escuela se unieron y se hizo visible la hermandad y solidaridad de la comunidad escolar. “Las familias cercanas recogían a estos niños de unas diez familias, en auto o caminando”, contó.

En ese contexto, Sagrado Corazón adoptó un modelo virtual, vía Zoom, a través del cual un centenar de padres participaron en la jornada de “regreso a clases” y las reuniones mensuales con los maestros. Algunos lo hicieron por miedo, otros por comodidad, durante todo el año escolar.

Algunos padres de familias tomaron medidas extremas. “Tres familias decidieron retirar a sus hijos de la escuela por esta causa y se mudaron de Washington, DC, a Maryland. Otras familias residentes en Maryland hicieron lo mismo para evitar ingresar al Distrito de Columbia”, dijo.

El director de origen salvadoreño habló sobre este tema de inmigración en las asambleas de padres. “Quiero que se sientan seguros, que sepan que hay recursos para las familias”, dijo.

La escuela organizó ya tres reuniones con abogados de inmigración para brindar asesoramiento legal gratis en casos específicos, informar a los padres sobres sus derechos y los recursos disponibles. Igualmente, se habló sobre derechos humanos y el controversial tema de inmigración en las clases de estudios globales con los alumnos de la escuela intermedia.

La escuela ofrece educación en inglés y español y cuenta con 30 maestros y empleados, de los cuales 21 son bilingües. El nuevo año escolar se inicia -el 25 de agosto- con 220 estudiantes desde preescolar hasta octavo grado. Se inscribieron 15 alumnos nuevos y un 80 por ciento del estudiantado son hispanos. “Igualmente hay interés por parte de padres anglosajones deseosos de que sus hijos sean bilingües”, dijo el director.

La escuela está uniéndose a la red de inmersión dual (bidireccional) para escuelas católicas. Es un programa del Centro Roche para la educación católica, una iniciativa de Boston College que se ha implementado en treinta escuelas del país. De esta forma, los docentes del Sagrado Corazón reciben recursos y técnicas sobre educación bilingüe, también una certificación bilingüe.



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