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‘Cristo resucitado, la verdad más grande que el corazón humano ha escuchado’, dice cardenal Gregory en la Vigilia Pascual

Michelle Washington dice "¡Amén!" luego de ser bautizada por el cardenal Wilton Gregory en la Vigilia Pascual celebrada en la Catedral de San Mateo Apóstol, el 30 de marzo de 2024. Catorce hombres, mujeres y niños fueron bautizados durante la Vigilia Pascual en la Catedral de San Mateo. Foto/Mihoko Owada

La verdad más grande que el corazón humano ha escuchado es la de Cristo resucitado, precisó el cardenal Wilton Gregory durante la Vigilia Pascual celebrada en la catedral de San Mateo en Washington, DC, el sábado 30 de marzo de 2024.

Las mujeres que fueron testigos por primera vez de Cristo resucitado se acercaron a los apóstoles y les dijeron la verdad más profunda que jamás habían escuchado, subrayó.

Explicó que, tal vez, los Apóstoles también estaban tan consumidos por los problemas de su propio tiempo, la tristeza en sus propios corazones y la decepción en sus almas, que pensaron que lo que se les decía sonaba como una tontería. Esta noche -como entonces- se erige como el momento de la verdad en un mundo que vive con piedras que impiden la fe y que hoy son removidas para que podamos ver que la tumba está realmente vacía.

Solo los que tienen fe, los que creen, pueden confiar en las historias que escuchamos en la Vigilia Pascual -agregó el cardenal-. Pueden parecer balbuceos para todos los demás que no comparten nuestra fe, que en sí misma es un don de Dios.

Chloe McLaughlin es bautizada por el cardenal Wilton Gregory durante la Vigilia Pascual celebrada en la Catedral de San Mateo en Washington, DC, el 30 de marzo de 2024. Foto/Mihoko Owada
Chloe McLaughlin es bautizada por el cardenal Wilton Gregory durante la Vigilia Pascual celebrada en la Catedral de San Mateo en Washington, DC, el 30 de marzo de 2024. Foto/Mihoko Owada
Joshua Taborn recibe el sacramento de la Confirmación de manos del cardenal Gregory durante la Vigilia Pascual celebrada en la Catedral de San Mateo en Washington, DC, el 30 de marzo de 2024. Foto/Mihoko Owada
Joshua Taborn recibe el sacramento de la Confirmación de manos del cardenal Gregory durante la Vigilia Pascual celebrada en la Catedral de San Mateo en Washington, DC, el 30 de marzo de 2024. Foto/Mihoko Owada

Incluso para aquellos de nosotros con fe -precisó- hay momentos en los que, al igual que esas mujeres en la tumba, básicamente debemos hacernos la misma pregunta: ¿Quién hará rodar la piedra de la incredulidad por nosotros?

“Tumbas vacías, piedras pesadas que hay que hacer a un lado, vestiduras funerarias cuidadosamente dobladas y visitantes vestidos de blanco que hablan del Resucitado: parece una tontería para aquellos que aún no han venido a dar testimonio de la verdad.”

Inquirió considerar qué piedras se interponen en nuestro camino para creer que realmente hay una tumba vacía: “tal vez imaginar que el dinero e influencia nos traerá una felicidad genuina, o la importancia superflua de la vida familiar para la crianza de los hijos, o la creciente racionalización del uso de la violencia como solución a todos nuestros problemas, o que existen diferencias irreconciliables que separan naciones, géneros, razas, culturas, religiones y comunidades”.

Permitimos, fácilmente, que ese tipo de piedras y muchas otras nos bloqueen de la verdad y se conviertan en factores determinantes en nuestras vidas -continuó-. Lo que parece más absurdo: el hecho de que Dios haya resucitado a su Hijo a la vida o la locura de nuestros caminos humanos que nos lleva a distancias cada vez mayores entre nosotros y de Dios.

Reitero -en español- que “esta noche no se trata de las piedras que bloquean la fe, sino de la verdad. Lo que las mujeres dijeron a los apóstoles en el amanecer de esa primera Pascua es el mensaje más grande que el corazón humano podría esperar escuchar. Era la verdad de que no estamos destinados a vivir aislados, que la muerte no es el veredicto final, que la vida ha sido restaurada y que el dolor no es la forma en que Dios determinó que viviéramos”.

El cardenal Gregory precisó que “la verdadera tontería es seguir viviendo con miedo y rabia. La tontería es la ambición ciega que impulsa a muchos de nosotros. El sinsentido es la sospecha a la que nos aferramos en lugar de la apertura para la que fue formado el corazón humano”.

Lo absurdo -explicó- son nuestras divisiones nacionales y la polarización cultural y racial que con demasiada frecuencia se convierten en el sello distintivo de nuestra era.

Al dar la bienvenida a los nuevos católicos, indicó que “ellos son un gran signo de la verdad de Dios en medio de nosotros y nos recuerdan a todos la verdad de nuestra Fe y traen gran alegría a nuestros corazones”.

Finalmente, dijo que esta Pascua traiga a todos gran felicidad y paz. “¡Amén de que la verdad real de la que se habló esta noche ilumine todos nuestros días y nuestros corazones con Su Luz!”



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