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Demanda de programas después de clases alcanza máximo histórico entre familias hispanas

Profesora de ciencia enseñan a sus alumnos de sexto grado un sencillo experimento de química. Foto/EFE/Almudena Álvarez/archivo

Una encuesta realizada entre más de 4.700 padres de familia hispanos revela una gran satisfacción con los programas a los que asisten sus hijos; sin embargo, el costo, la accesibilidad y la disponibilidad limitan la participación después de clases.

Casi cuatro de cada cinco niños hispanos en Estados Unidos cuyos padres quieren un programa después de clases para ellos (78%) no tienen opciones disponibles. Los padres de familia de casi 9 millones de niños hispanos dicen que les gustaría inscribir a sus hijos en un programa después de clases, pero en la actualidad solo 1.9 millones de niños hispanos están inscritos, dejando fuera a casi 7 millones de niños hispanos.

En otras palabras, la demanda no satisfecha entre las familias hispanas alcanza el nivel más alto registrado desde el inicio del estudio America After 3PM (Estados Unidos después de las 3PM) en el 2004.

Estos resultados pertenecen a una encuesta sobre la situación de los hogares que realizó Edge Research a petición de Afterschool Alliance publicada recientemente. America After 3PM for Hispanic Families (Estados Unidos después de las 3PM para las familias hispanas) también reveló que 96% de los padres de familia hispanos que tienen un hijo en un programa después de clases están satisfechos con el programa, y un 85% calificó su calidad como excelente o muy buena.

Nueve de cada diez padres de familia hispanos (90%) están a favor de usar fondos públicos en los programas después de clases, un porcentaje superior al porcentaje general de los padres estadounidenses.

Las barreras para la inscripción de muchos padres hispanos son el costo, la falta de una forma segura de llevar y traer a los niños a los programas, ubicaciones y horarios inconvenientes, largas listas de espera y la falta de programas en sus comunidades.

Al igual que con las familias blancas y afroamericanas, las familias hispanas que tienen ingresos más altos tienen más probabilidades de inscribir a sus hijos en programas después de clases que las familias hispanas que tienen ingresos más bajos (para las familias hispanas, 18% de inscripción en comparación con solo 10%). El costo promedio que los padres de familia hispanos reportan pagar por el programa después de clases de sus hijos es $122 por semana.

"Estos resultados son profundamente inquietantes. Estamos perdiendo una oportunidad vital para mantener a los niños seguros, inspirarlos a aprender y darle a los padres de familia que trabajan la tranquilidad de que sus hijos estén seguros, supervisados y aprendiendo después de que termina el día de clases", dijo la directora ejecutiva de Afterschool Alliance, Jodi Grant.

"Podemos superar estas barreras si los gobiernos federales, estatales y locales; las empresas y las organizaciones filantrópicas invierten más en los programas después de clases -agregó-. Es algo que debemos hacer. Nuestro país será más fuerte y exitoso cuando todos los niños puedan aprovechar la gran variedad de apoyos que ofrecen los programas después de clases. Todo niño merece acceso a un programa después de clases de calidad".

La administración Trump ha recomendado eliminar el financiamiento para los Centros de Aprendizaje Comunitario del Siglo XXI, la principal fuente federal de fondos para los programas después de clases y de verano, en el año fiscal (FY) 2026. El Congreso aún no ha finalizado el presupuesto del año fiscal 2026.

Otros resultados de la encuesta Estados Unidos después de las 3PM para las familias hispanas:

  • 86% de los padres de familia hispanos opinan que los programas después de clases permiten que los niños desarrollen habilidades sociales y la capacidad de tomar decisiones responsables; 84% opina que permiten que los niños desarrollen relaciones positivas con otros estudiantes y 76% opina que permiten que los niños establezcan relaciones significativas con el personal que cuida de ellos.
  • 79% dice que participar en programas después de clases ayuda a los niños a entusiasmarse más con el aprendizaje y 80% opina que ayudan a los niños a desarrollar intereses y habilidades en STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas).
  • Incluso más padres de familia hispanos (81%) afirman que los programas después de clases apoyan la salud mental y el bienestar de los niños.
  • 79% opina que los programas después de clases reducen la probabilidad de que los jóvenes adopten conductas de alto riesgo y 78% opina que mantienen a los niños seguros y alejados de situaciones problemáticas.
  • 82% dice que los programas después de clases ayudan a los padres de familia que trabajan a mantener su empleo.

La mayoría de los padres de familia hispanos que tienen un hijo en un programa después de clases están satisfechos con las actividades y apoyos que ofrecen, incluyendo apoyo para fortalecer la confianza de sus hijos (86%) y desarrollar habilidades de comunicación, trabajo en equipo y pensamiento crítico (82



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