Los jóvenes no son flojos ni les falta compromiso, están preocupados por el avance de la inteligencia artificial y el mercado laboral, navegan entre el estrés y la depresión, están ansiosos ante un futuro incierto, batallan para hacer amigos en un mundo digital, para defender sus pasiones y mantener sus valores, dicen jóvenes de la Generación Z que trabajan en el sector medioambiental y proyectan la realidad de sus coetáneos.
“Algunos jóvenes se cuestionan si vale la pena trabajar en un ambiente de mala remuneración con un alto nivel de estrés, o deberían solo escoger un empleo en el cual no tengan que trabajar mucho, pero al menos se sienten valorados y pueden vivir y hacer lo que les gusta”, expresó Tyjana Connolly, directora de programas y políticas en Youth Climate Lab (youthclimatelab.org) durante el diálogo virtual “¿Cómo puede el sector medioambiental retener el talento de la Generación Z?” que se realizó el 16 de julio de 2026.
La moderadora Ki’Ana Speights argumenta que la generación Z piensa diferente que sus padres, quienes toman decisiones considerando el mejor salario ya que es la vía para lograr más bienes materiales y estatus social. Dice que “en el sector medioambiental hay un sentido de justicia incorporado que no se puede separar”.
“Apoyar a la próxima generación de jóvenes en el trabajo, implica darles significativas oportunidades para aprender, crecer y participar en una organización”, dijo Speights, asociada del programa de clima, salud y equidad de la Asociación Estadounidense de Salud Pública e investigadora de Green 2.0.
La queja de los adultos es que las nuevas generaciones no escuchan y no les gusta que les hagan señalamientos. La joven Lisette Pérez considera que es importante que los jóvenes acepten las recomendaciones u opiniones de los demás en el trabajo, ya que es “una oportunidad para aprender, mejorar y te va a ayudar en tu desarrollo profesional”.
Asegura que “darles oportunidades a los jóvenes siempre va a ser útil para ellos”. En su caso personal, dice ello la ha impulsado a tomar la iniciativa, fortalecer su confianza y su habilidad para trabajar más independientemente.
Lisette es asociada de programas en Restore America’s Estuaries (https://estuaries.org) e investigadora en Green 2.0 (greentwopointzero.org).
“Las organizaciones deberían darles a sus empleados de la generación Z el espacio para desarrollar su creatividad”, agregó Ki’Ana. “Nosotros somos grandes soñadores y -aun así- nos gusta que nos compensen por nuestro tiempo, no que nos roben nuestras ideas y nos exploten”.
“¡Exactamente! Y en este particular sector medioambiental en el cual trabajamos, necesitamos nuevas ideas y soluciones. No podemos seguir apegados a lo antiguo, cuando estamos tratando de responder a una crisis urgente”, subrayó Kikelomo Sanni, asistente de programas y comunicacion digital en Black Girl Environmentalist (https://blackgirlenvironmentalist.org).
Retos de los jóvenes
La organización “Green 2.0”, que organizó la charla, afirma que para retener a la próxima generación de líderes medioambientales se necesitan entornos de trabajo en los que los jóvenes puedan desarrollar carreras profesionales sostenibles y contribuir al progreso.
“Muchos empleados de la Generación Z se incorporan al sector con ganas de marcar la diferencia, pero pueden encontrarse con dificultades que los lleven a abandonarlo. Comprender estas experiencias es esencial para construir un sector medioambiental en el que el talento emergente pueda prosperar y convertirse en los líderes del futuro”, según Green 2.0.
Como todos los jóvenes, sienten la presión de cumplir las altas expectativas de padres y empleadores. Para Kike, los supervisores solo están pendientes del “clock-in” y del “clock out” (la hora de entrada y salida), pero para ellos hay asuntos que tienen urgencia, por eso subraya que es importante definir las prioridades y establecer límites.
Tyjana dijo que cuidar de la familia y mantener el sueño de comprar casa propia son asuntos que les interesan, mientras encaran el reto de tener un ingreso estable. “El mercado laboral está saturado y es muy competitivo, impera la necesidad de conseguir mucha experiencia muy rápidamente y nos preocupa no tener contratos permanentes (generalmente son por un año)”, dijo.
Lisette asegura que “hasta conseguir una pasantía (intership) se les hace difícil. Y… no es falta de compromiso”.
Kike afirma que se necesitan más trabajos de nivel principiante (entry-level). “No siempre podemos conseguir el trabajo de nuestros sueños. Tenemos que ser realistas y, aun así, ser grandes soñadores”, dice Kike, mientras Tyjana sostiene que no es cierto que sean flojos, más bien “tenemos que avanzar y trabajar con lo que tenemos”.
Durante el evento vía Zoom, los participantes reflexionaron sobre por qué los jóvenes podrían abandonar las organizaciones medioambientales y debatieron las políticas y prácticas que pueden mejorar la retención y garantizar que los jóvenes puedan desarrollar carreras profesionales significativas a largo plazo en el sector medioambiental.
En la sección de preguntas (en el chat), los participantes les preguntaron cuáles son los consejos para ingresar al sector medioambiental. “Participen en conferencias, busquen lo que se alinee con su pasión y sus valores”, respondieron.
Generación Z
Abarca a las personas nacidas entre 1997 y 2012, es decir, tienen entre 14 y 29 años. Es un grupo demográfico que ha crecido usando teléfonos inteligentes y computadoras, navegan muy bien en el ambiente de la tecnología digital, internet y redes sociales.
Además, están comprometidos con la justicia social y cuidado medioambiental, y participan en política en defensa de estas causas. Navegan en la diversidad y la valoran mientras promueven la inclusión. Para ellos son de vital importancia temas como la sostenibilidad, la equidad de género y la justicia racial. Hacen uso de las redes sociales para apoyar sus intereses.
IA y salud mental
Cuando hablaron sobre inteligencia artificial, Lisette dijo que es importante “tener conversaciones sobre el aspecto ético y no simplemente implementarlo”. Reconoce que pronto todo va a ser manejado por IA, lo cual le preocupa porque reduce las oportunidades para la juventud.
“Aunque ingrese al mercado laboral antes del ‘boom’ de la IA, estoy preocupada sobre mi futuro”, confesó Tyjana.
Entonces, ahí entró en el debate el tema de la salud mental, con los marcados retos de controlar el estrés, la depresión y la ansiedad que afectan a toda la población y sacude a la juventud.
Analizando un poco, Kike dijo que sus contemporáneos “se graduaron en medio de la pandemia, la encararon y luego ingresaron al mercado de trabajo con un elevado nivel de estrés”.
Lo bueno, dice Tyjana, es que la generación Z cuenta con más recursos en la actualidad (si se compara con otras generaciones).
Reconoce que la gente ahora no tiene mucho tiempo para construir relaciones, por eso es importante organizar retiros entre los miembros del equipo de trabajo o entre pequeños grupos de organizaciones sin fines de lucro (para conocerse más y socializar).
