El Quinto Encuentro Mundial de los Movimientos Populares se llevó a cabo en Roma a finales de octubre, con el objetivo de fortalecer el diálogo entre la Iglesia y organizaciones católicas y de base comunitaria que en todo el mundo luchan por la defensa la justicia social, los derechos de los sectores más vulnerables y los derechos de los trabajadores.
Los movimientos populares están conformados por trabajadores de sectores como el agrícola y trabajadores humildes que desempeñan diferentes oficios, muchas veces en trabajos informales que se han organizado para hacer valer sus derechos.
La delegación de los Estados Unidos estuvo conformada por varias organizaciones, que incluían la Campaña Católica para el Desarrollo Humano de la Conferencia de Obispos Católicos de los Estados Unidos (USCCB por sus siglas en inglés), The Action Lab, Catholic Volunteer Network, Faith in Action, Gamaliel Network, Industrial Areas Foundation (IAF), The Society of Saint Joseph of the Sacred Heart, The Just Power Alliance, Moms 4 Housing, PICO California y Street Vendor Project.
Desde el 21 al 24 de octubre, los asistentes participaron de actividades donde compartieron sus experiencias y preocupaciones frente problemas como la violencia, desigualdad económica, falta de garantías y malas condiciones de trabajo, migración forzada, cambio climático, entre otros. El fruto de este encuentro fue la firma de una declaración conjunta de las organizaciones de base mundiales donde se exige el respeto al derecho a la tierra, el techo y el trabajo para todas las personas.
"La Iglesia apoya sus luchas justas por la tierra, la vivienda y el trabajo. Al igual que mi predecesor Francisco, creo que los caminos justos parten de abajo y desde la periferia hacia el centro", dijo el Papa León XIV a los movimientos el 23 de octubre. La reunión en la Sala de Audiencias Pablo VI en el Vaticano formaba parte del Jubileo de los Movimientos Populares y del encuentro.
"Sus numerosas y creativas iniciativas pueden transformarse en nuevas políticas públicas y derechos sociales", dijo el Santo Padre, y agregó que dicha búsqueda es "legítima y necesaria".
OSV News habló con Gloria Morales-Palos, una líder social en San Diego, California, quien formó parte de esta delegación. Ella, quien sirve a poblaciones vulnerables a través de organizaciones católicas y comunitarias, señaló que "en estos encuentros los representantes de los diferentes lugares comparten su situación, sus iniciativas nuevas, sus propuestas que necesitan colaboración y todos nos ayudamos".
"Más que nada es un momento de fraternidad, solidaridad y acompañamiento", dijo Morales-Palos, quien añadió que en medio de las jornadas los participantes no solo se expresaron, sino que se unieron y crearon puentes "para caminar juntos y sentirnos que no estamos solos".
Esta líder asegura que tras el cierre del encuentro reciben con gran satisfacción que el máximo jerarca de la Iglesia Católica expresó abiertamente su compromiso con la causa por la que luchan día a día, pero al mismo tiempo ella reconoce que "nos toca a nosotros, a los ciudadanos, hacer la diferencia, levantar la voz y luchar".
Según Morales-Palos, quien asiste y sirve en la parroquia Cristo Rey en el área Logan Heights, el haber participado de este encuentro mundial y elevar la voz de miles a los que dichas organizaciones representan, fue sumamente especial, ver que, sin importar las diferencias culturales, las luchas por la justicia y la igualdad es la misma.
