El cardenal Donald Wuerl, arzobispo de Washington, ha publicado este viernes una reflexión pastoral titulada “Apoyo episcopal a como el Papa lleva a cabo una reforma”, en donde comparte sus pensamientos sobre el camino a seguir como Arquidiócesis de Washington e Iglesia Católica a la luz del tema que involucra al arzobispo McCarrick.
El texto completo del documento publicado puede ser visto en el sitio web arquidiocesano https://adw.org/2018-pastoral-reflection/ , en donde se indica que las acusaciones contra el arzobispo Theodore McCarrick motivaron una respuesta inmediata y en donde se dejó constancia del compromiso con los sobreviviente.
En la reflexión se destaca la entrevista concedida recientemente a El Pregonero y el Catholic Standard, ambos periódicos arquidiocesanos, que fue publicada bajo el título “El cardenal Wuerl reflexiona sobre los próximos pasos a raíz de las acusaciones contra el ex arzobispo".
Asimismo, en la reflexión se menciona la exhortación del cardenal Daniel N. DiNardo, presidente de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos (USCCB), que en su declaración del 1 de agosto sobre el asunto McCarrick, invitó a todos los obispos del país a reflexionar sobre las acciones a seguir en estos casos.
El cardenal Wuerl en su documento dice “sentirse alentado con la determinación del Santo Padre de responsabilizar a aquellos que violan las obligaciones de su ordenación, que llegan incluso a abusar de los jóvenes y vulnerables entre nosotros, o usar sus poder e influencia de una manera dañina”.
También agrega que en su decisiva respuesta a las acusaciones contra el Arzobispo McCarrick, el papa Francisco está liderando el camino para llamar a los obispos a una mayor responsabilidad. “Así como nuestro Santo Padre nos ha dado un ejemplo de cómo comenzar a sanar estas profundas heridas, a nosotros, los obispos del país, se nos presenta la oportunidad de reflexionar sobre lo que ha salido a la luz, asimilar el dolor y responder de la mejor manera posible a las preguntas que surgieron a raíz de este escándalo, mientras avanzamos para abordar de manera práctica las preocupaciones reales y legítimas de la responsabilidad”.
En otro pasaje de su reflexión, recuerda que el 23 de abril de 2002, el papa San Juan Pablo II habló con los cardenales de Estados Unidos para enfatizar que los deberes de los obispos deben ser absolutamente claro ante los fieles católicos.
“A medida que nosotros, obispos, nos unamos a los esfuerzos de reforma del papa Francisco, es esencial que podamos abordar cualquier acusación de abuso por parte de un obispo, incluso si luego se demuestra que la acusación no está confirmada”, indica la reflexión del cardenal Wuerl.
Finalmente, señala que ante las recientes acciones correctivas tomadas por el papa Francisco sería conveniente que la conferencia episcopal redacte nuevamente la "Declaración de Compromiso Episcopal" que incluya pasos claros, precisos y prácticos y un esquema de quién debe ser informado cuando hay una acusación, o incluso cuando los rumores se vuelvan tan consistentes y persistentes que alcancen el nivel de una acusación no confirmada.
“Tal documento, aprobado por la próxima sesión plenaria de obispos, podría contribuir efectivamente a esa rendición de cuentas tan seriamente buscada por el papa Francisco y por nuestro pueblo”, puntualizó el cardenal Donald Wuerl.
