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TPS salvadoreño, un respiro temporal

En foto de archivo se observa a un grupo de salvadoreñas completando los formularios para renovar su TPS en 2016. Foto/EP/archivo

Miles de familias salvadoreñas mantienen por ahora su protección migratoria y autorización de trabajo en Estados Unidos, después de que el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) confirmara que los beneficiarios del Estatus de Protección Temporal (TPS) conservarán sus beneficios mientras que el Gobierno no anuncie una decisión definitiva sobre el futuro del programa.

La confirmación llegó después de que el 9 de septiembre venciera el período vigente del TPS para El Salvador, generando incertidumbre entre unos 170.000 salvadoreños que dependen de esta protección y que, en muchos casos, llevan más de dos décadas viviendo, trabajando y formando sus familias en Estados Unidos.

El DHS no anunció una nueva extensión ni estableció una fecha para comunicar su decisión.

“Se hará un anuncio sobre el TPS de El Salvador en el momento oportuno. Hasta que se realice dicho anuncio, los salvadoreños presentes en Estados Unidos bajo el TPS conservan su protección”, informó el DHS.

USCIS también ha indicado que la autorización de empleo permanece vigente mientras no exista ese anuncio oficial.

“Hay que ser prudentes”

Para el abogado de inmigración José Gerardo Lagos, quien brinda asesoría legal a la Embajada de El Salvador en Washington, la situación representa un alivio, pero no debe interpretarse como una nueva extensión formal del TPS.

“Toca ser prudente y esperar el anuncio de Markwayne Mullin, secretario de DHS, que puede ser una extensión por seis meses o una cancelación definitiva para los salvadoreños. La decisión que se adopte tendrá valor legal para los trámites migratorios cuando sea publicada en el Federal Register”, explicó Lagos.

El abogado recordó que el Gobierno estadounidense ha adoptado decisiones diferentes con otros países cuyos programas de TPS llegaron a su fecha límite. En algunos casos se han concedido períodos adicionales de protección (caso Libia), mientras que en otros se ha procedido a la terminación del beneficio (caso Honduras).

Por ello, consideró que una eventual extensión de seis meses debe verse también como un período para buscar una solución migratoria de mayor alcance.

“Si el Gobierno le concede seis meses adicionales al TPS de El Salvador, eso significa que el final de ese privilegio migratorio está cerca y las autoridades diplomáticas de ese país, así como las organizaciones proinmigrantes, tendrán que trabajar fuerte con senadores y congresistas en Washington para encontrar una salida a su situación migratoria”, manifestó.

El TPS salvadoreño fue extendido por última vez por 18 meses, del 10 de marzo de 2025 al 9 de septiembre de 2026, durante el gobierno del presidente Joe Biden. La designación se fundamentó en las condiciones derivadas de los desastres naturales que afectaron al país.

CEPA agradece el alivio y pide certeza

La situación también provocó una reacción de la Confraternidad de Entidades Pentecostales de las Américas (CEPA), que había intensificado esta semana sus gestiones para pedir al Gobierno de Trump que mantuviera el TPS.

La organización agradeció la decisión de mantener, por ahora, la protección para los salvadoreños y expresó su esperanza de que la Administración adopte una decisión que permita a las familias tener mayor seguridad sobre su futuro.

“Recibimos las noticias de hoy con gratitud y esperanza”, señaló CEPA en su pronunciamiento.

Un centenar de pastores y líderes religiosos de una red que reúne aproximadamente 21.000 iglesias en 36 estados se congregó el 8 de septiembre en Washington para pedir la continuidad del programa. La organización destacó que la comunidad salvadoreña no solo está integrada por los beneficiarios del TPS, sino también por sus familias y, especialmente, por sus hijos ciudadanos estadounidenses.

CEPA ha señalado que los beneficiarios salvadoreños aportan alrededor de 5.400 millones de dólares anuales a la economía estadounidense y pagan aproximadamente 1.500 millones de dólares en impuestos federales, estatales y locales.

25 años de vida construida en Estados Unidos

El TPS fue concedido a El Salvador después de los devastadores terremotos de 2001 y ha sido renovado sucesivamente durante un cuarto de siglo. Para miles de beneficiarios, lo que comenzó como una protección temporal se convirtió en el marco legal bajo el cual construyeron sus vidas en Estados Unidos.

Muchos llegaron siendo jóvenes y actualmente son padres o abuelos de ciudadanos estadounidenses. Durante estos años compraron viviendas, establecieron negocios, pagaron impuestos y se incorporaron a sectores esenciales de la economía.

Según datos citados por la National TPS Alliance, unos 170.000 salvadoreños se benefician actualmente del programa y aproximadamente 152.000 forman parte de la fuerza laboral estadounidense.

Según la agencia Reuters los trabajadores salvadoreños con TPS contribuyen con unos 5.400 millones de dólares anuales a la economía estadounidense.

Detrás de las cifras hay familias que llevan entre 20 y 25 años en Estados Unidos y que ahora viven nuevamente con incertidumbre. Una decisión de terminación podría obligar a miles de personas a buscar otras vías migratorias o enfrentar procedimientos de deportación si no cuentan con otro estatus legal.



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