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Arabia Saudita fue un vendaval y ganó sin misericordia a Argentina por 2-1

 Jugadores de Arabia Saudita celebra un gol en un partido de la fase de grupos del Mundial de Fútbol Qatar 2022 entre Argentina y Arabia Saudita en el estadio de Lusail (Catar). Foto/EFE/ Juan Ignacio Roncoroni

Para Argentina todo fue una pesadilla. Ciento un minutos lamentables en los que quedó humillado. Un juego paupérrimo y un resultado que fue una cachetada al orgullo “albiceleste”.

El dos veces campeón del mundo cayó en su debut. Arabia Saudita da el golpe en Qatar 2022. Tras un error en la zaga de Argentina, Salem Al-Dawsari convirtió un golazo al ángulo para enmudecer en el Lusail Stadium para el 2 a 1. El equipo del estratega árabe Herve Renard nunca fue un rival de cuidado para los argentinos. Ahora quedó muy relegado y su panorama es oscuro en el Grupo C.

Arabia Saudita hizo un gran partido. Y eso es destacable. Pero quedó una duda muy grande respecto a Argentina. ¿El sistema ofensivo y defensivo en línea no da más o hay jugadores que no deberían estar en el equipo?  Y requiere una solución urgente a la nebulosa futbolística en la que ha ingresado.

Es raro para esta selección que apenas a los cinco minutos y medio del complemento, el cuadro verde ya se codeaba con el festejo.

A los 9 minutos del iniciotomaron en el área al mediocampista Leandro Paredes, quien se proyectaba por el centro esperando el tiro de esquina. Lionel Messi de penal define para el 1 a 0 transitorio.

Arabia Saudita casi no había tenido contacto con la pelota y ya perdía el partido. Y en el correr de los minutos demostró que el gol en contra fue un duro golpe que en el complemento supo asimilar.

Es que en la defensa, Nahuel Molina y Nicolas Tagliafico surgían muy lentos para frenar la rapidez de Saleh Al-Shehri.

En la volante, los intentos de Alejandro “Papu” Gómez eran inútiles porque no encontraba un socio ideal para hacer fútbol. Y en ofensiva, Rodrigo De Paul hacía extrañar la fuerza de Lautaro Martinez y Angel Di Maria mientras que Messi lucía perdido.

Y Arabia Saudita tomó confianza con el gol en contra. Las proyecciones de Firas Al-Buraikan eran incontenibles y hacía lo que quería cuando enfrentaba a Nicolás Otamendi.

Argentina no aparecía pese a ir al frente en el marcador a pesar de los goles anulados a Lautaro Martínez al minuto 28, Messi al minuto 34 por posición adelantada. Y Arabia Saudita se dio cuenta de que podía tener más alegrías en el partido.

Para el complemento, Renard quiso cambiar el panorama, hizo una variante, ingresó Nawat Al-Abed por Salam Al-Faraj, quien se lesionó.

Una clara muestra llegó a los 48 minutos. El atacante Al-Shehri observó a Emiliano Martínez muy adelantado y su zaga descolocada. Y entonces el artillero árabe envió un remate de 30 metros y Martínez sólo tuvo que ver cómo la pelota ingresaba a su arco para el 1 a 1. Arabia Saudita empataba a la albiceleste. La amenaza verde había vuelto cuando más lo necesitaba.

Y eso fue fatal. Porque a los 53 minutos el verdugo Al-Dawsari ingresó a velocidad eludió sin problemas la zaga y de potente disparo al ángulo no tuvo inconvenientes y estableció el 2 a 1 final.

Y todo terminó así. Para la abilceleste fue una pesadilla. Terminó humillado y le dieron una cachetada a su orgullo.

El mexicano Edson Alvarez (der.) tiene el balón ante la marca del delantero polaco (izq.) Robert Lewandowski. Foto/ EFE/EPA/Noushad Thekkayil

Por otro lado Mexico y Polonia empataron sin goles en la noche qatarí, un resultado conveniente para el seleccionado argentino después de su decepcionante caída ante Arabia Saudita en la apertura del Grupo C.

El meta mexicano Guillermo “Memo” Ochoa, integrado al selecto grupo futbolistas en jugar cinco mundiales, fue el héroe azteca al tapar un penal a Robert Lewandowski, dueño del mejor jugador FIFA en las dos últimas temporadas. 

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