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'Hijo de Agustín': el papa León XIV sigue los pasos de San Agustín en Argelia

El Papa León XIV es ayudado por un Boy Scout mientras visita el sitio arqueológico de Hippo Regius en Annaba, Argelia, el 14 de abril de 2026. Foto/OSV/Simone Risoluti, Vatican Media

El papa León XIV celebró una Misa el 14 de abril en la basílica construida cerca del lugar donde murió San Agustín hace casi 1.600 años, realizando una peregrinación profundamente personal tras los pasos de San Agustín en Argelia.

"Aquí han orado los mártires, aquí san Agustín amó a su grey buscando la verdad con pasión y sirviendo a Cristo con fe ardiente", dijo el Papa en su homilía, pronunciada en francés. "Sean herederos de esta tradición, dando testimonio en la caridad fraterna de la libertad de quien nace de lo alto como esperanza de salvación para el mundo".

Predicando ante cientos de personas en el interior de la Basílica de San Agustín, el Papa, quien se autodenominó "hijo de Agustín" en su primer discurso como Papa desde la logia de la Basílica de San Pedro, destacó la dramática conversión de Agustín de un inquieto buscador de la verdad a uno de los más grandes santos del cristianismo.

"Lo veneramos por su conversión incluso más que por su sabiduría", dijo el Papa León, quien citó dos veces directamente de la autobiografía de San Agustín, "Confesiones".

También recordó el papel de la madre de Agustín, Santa Mónica, cuyas persistentes oraciones y lágrimas acompañaron la conversión de su hijo.

"¿De verdad nuestra vida puede recomenzar desde cero?", preguntó el papa León a la congregación. "¡Sí! La afirmación del Señor, tan llena de amor, colma nuestros corazones de esperanza. No importa cuán oprimidos estemos por el dolor o por el pecado; el Crucificado lleva todos esos pesos con nosotros y por nosotros".

La Misa marcó el segundo día de la peregrinación de 11 días del Papa por cuatro naciones africanas --Argelia, Camerún, Angola y Guinea Ecuatorial-- y el momento culminante de la primera visita Papal al país norteafricano.

Antes de la Misa, el papa León visitó las ruinas arqueológicas cercanas de la antigua Hippo Regius, la ciudad romana donde Agustín fue obispo desde aproximadamente el año 396 d.C. hasta su muerte en 430, mientras las fuerzas vándalas sitiaban sus murallas.

Al llegar bajo la lluvia con un paraguas blanco, el Papa depositó una corona de flores, plantó un pequeño olivo y se detuvo en oración silenciosa ante las antiguas columnas.

Palomas blancas, liberadas en su honor, se posaron en las ruinas a su alrededor mientras un coro argelino y músicos que tocaban instrumentos tradicionales como el mizmar y el oud actuaban para el Papa.

A sus 70 años, el papa León ha pasado la mayor parte de su vida como agustino, incluso como prior general de la Orden de San Agustín, durante lo cual visitó en dos ocasiones a los misioneros agustinos en Argelia.

Desde su elección el pasado mes de mayo, las homilías y los discursos públicos del papa León han vuelto repetidamente a los escritos de San Agustín, citando con frecuencia al doctor de la Iglesia.

En el avión Papal de camino a Argel el 13 de abril, el Papa dijo a OSV News que recomienda la "Carta a Proba" de San Agustín, escrita en el año 412 d.C., como una hermosa reflexión sobre la oración en la que "Agustín ofrece unas pautas y consejos maravillosos, por así decirlo, sobre cómo nuestra oración puede ser realmente significativa".

También señaló las "Confesiones" de Agustín como lectura espiritual recomendada.

"En este viaje en particular, diría que, si alguien no ha leído 'Las Confesiones de San Agustín', es un punto de partida maravilloso", afirmó el Papa.

En su homilía en la basílica, el papa León se inspiró directamente en ese texto, citando la célebre oración de Agustín al Señor: "Dame lo que mandas y manda lo que quieras".

También citó la reflexión del santo: "Nada sería yo, Dios mío, nada sería yo en absoluto si tú no estuvieses en mí; pero, ¿no sería mejor decir que yo no sería en modo alguno si no estuviese en ti?".

La basílica donde el Papa celebró la Misa fue construida entre 1881 y 1907 en una colina con vista al sitio arqueológico de la antigua iglesia donde predicaba Agustín. La basílica alberga hoy una reliquia de uno de los huesos del brazo del santo.

Una pequeña y muy diversa comunidad católica continúa el legado de Agustín en la Argelia moderna, una nación que es más del 99% musulmana. A la Misa asistieron muchos jóvenes católicos de diferentes países africanos que estudian en Argelia.

"Queridísimos cristianos de Argelia: permanezcan en esta tierra como signo humilde y fiel del amor de Cristo", dijo el papa León.

"La presencia de ustedes en el país trae a la mente el incienso: un grano incandescente, que esparce perfume porque da gloria al Señor y alegría y consuelo a tantos hermanos y hermanas", añadió.

Las lecturas de la Misa se leyeron en árabe, inglés y francés, reflejando el carácter multinacional de los fieles católicos de Argelia, a quienes el cardenal de Argel, Jean-Paul Vesco, describió el 13 de abril como "una Iglesia mosaico, compuesta por varias docenas de nacionalidades".

La comunidad agustina está presente en la basílica desde 1933. Actualmente, tres agustinos de diferentes nacionalidades africanas prestan servicio a tiempo completo en el lugar, dando la bienvenida a los peregrinos y celebrando la Misa semanal para los cristianos locales.

"Los Apóstoles proclaman que nuestra vida puede cambiar porque Cristo ha resucitado de entre los muertos", dijo el Papa León en su homilía.

"La primera tarea de los pastores, ministros del Evangelio es, por tanto, dar testimonio de Dios al mundo con un sólo corazón y una sola alma, sin que las preocupaciones nos corrompan con el miedo ni las modas nos debiliten mediante las componendas", dijo.

Antes de la Misa, el papa León visitó un hogar de ancianos adyacente a la basílica, administrado por las Hermanitas de los Pobres, donde cinco hermanas y un equipo de voluntarios y personal atienden a aproximadamente 40 residentes de la tercera edad, la mayoría de los cuales son musulmanes. El centro cuenta tanto con una capilla como con una pequeña mezquita. El Papa saludó a los residentes y escuchó el testimonio de uno de ellos, de religión musulmana.

"Donde hay amor y servicio, allí está Dios", dijo el papa León a los residentes.

"El corazón de Dios está desgarrado por las guerras, la violencia, las injusticias y las mentiras", dijo. "Pero el corazón de nuestro Padre no está con los malvados, con los prepotentes, con los soberbios; el corazón de Dios está con los pequeños, con los humildes, y con ellos lleva adelante su Reino de amor y de paz, cada día. Como tratan de hacerlo ustedes aquí en el servicio cotidiano, en su amistad y en la vida comunitaria".

El apa León voló a Annaba desde Argel a bordo de un vuelo fletado de Air Algérie, escoltado por aviones de combate del ejército argelino durante el trayecto de aproximadamente una hora. El Papa regresó a Argel por la tarde antes de partir a la mañana siguiente en un vuelo de más de cinco horas hacia Yaundé, Camerún.



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