Desde saber la posibilidad que hay de que se produzca un incendio hasta predecir inundaciones repentinas en zonas urbanas, la aplicación de la inteligencia artificial (IA), en especial el aprendizaje automático, se ha convertido en una aliada de los seres humanos ante los desastres naturales.
El último en poner la inteligencia artificial a trabajar en este ámbito ha sido Google. La tecnológica presentó hace unos días una nueva metodología basada en la IA y denominada Groundsource que transforma la información pública en un registro de alta calidad de datos históricos sobre desastres.
Con un conjunto de datos basados en los informes públicos y su ubicación, Google ha entrenado un nuevo modelo que permite un progreso significativo en la predicción de inundaciones repentinas en áreas urbanas con hasta 24 horas de anticipación.
La tecnológica, además, ha destacado que este mismo enfoque «tiene el potencial de aplicarse a otros desastres naturales, como deslizamientos de tierra u olas de calor transformando informes verificados de todo el mundo en conjuntos de datos que permiten una mayor resiliencia global».
Predicción de incendios
La herramienta de Google abre nuevos caminos en la aplicación de la tecnología en el caso de los desastres naturales, aunque no es el único.
En España, un equipo de la Universidad de Murcia (UMU) ha desarrollado un prototipo que predice a nivel global anomalías en las áreas quemadas hasta cuatro meses antes del inicio de la temporada de incendios gracias a la combinación de datos climáticos y aprendizaje automático, con un 70% de eficacia en zonas de riesgo
«Lo que básicamente hace este modelo es tratar de predecir anomalías, si va a ser una anomalía positiva o negativa. O sea, si va a ser una temporada por encima de lo normal de incendios o por debajo», ha explicado a EFE el investigador del prototipo y profesor de la Universidad de Alcalá de Henares (UAH), Miguel Ángel Torres.
