El aniversario de la Ley de Derechos Electorales de EEUU es una oportunidad para reflexionar sobre cómo trabajar juntos "por una sociedad en la que todos los ciudadanos puedan participar plena y fielmente en nuestra democracia", afirmó el obispo Daniel E. Garcia, de Austin, Texas, en un comunicado del pasado 5 de agosto.
El obispo Garcia hizo estas declaraciones en su calidad de presidente del Subcomité para la Promoción de la Justicia Racial y la Reconciliación de la Conferencia de Obispos Católicos de EEUU.
La Ley de Derechos Electorales (Voting Rights Act, conocida también como Ley de Derecho al Voto), promulgada por el presidente Lyndon B. Johnson el 6 de agosto de 1965, fue una legislación histórica que contribuyó a promover la igualdad de acceso a las urnas y fortaleció la participación en la democracia estadounidense. La ley prohíbe la discriminación en el voto y en el registro electoral por motivos de raza o idioma hablado, y también brinda protección a los votantes ciegos, con discapacidad o analfabetos.
Su objetivo era hacer frente a la discriminación racial que, en ocasiones, impedía a los votantes elegibles votar o registrarse para votar, en medio de los esfuerzos --a menudo en el sur del país-- por privar a los afroamericanos de su derecho a participar en el proceso.
Esa ley, dijo el obispo Garcia, "surgió de los sacrificios y la perseverancia de innumerables personas que trabajaron para garantizar el derecho fundamental al voto, particularmente para las comunidades de color que durante mucho tiempo habían enfrentado discriminación y exclusión".
"Hoy, muchas comunidades de color se preocupan por cómo los acontecimientos recientes afectarán su representación justa y su participación futura en el proceso democrático", dijo. "Evocando las palabras de nuestro Santo Padre, el papa León XIV, afirmamos el valor de la democracia ‘en la medida en que garantiza la participación efectiva de los ciudadanos’ como reflejo de su dignidad".
"Durante décadas, los obispos de Estados Unidos han defendido el derecho de los ciudadanos elegibles a participar plenamente en la vida pública, incluida la protección del derecho al voto", continuó. "Alentamos a todos los ciudadanos a ejercer su derecho al voto e instamos a los responsables políticos a salvaguardar el derecho al voto y promover una representación justa para todos. Hoy también es una ocasión para recordar la historia del derecho al voto en nuestro país, que se ha ganado con tanto esfuerzo, y para renovar nuestro compromiso con la labor que aún queda por hacer".
"Que continuemos trabajando juntos por el bien común y por una sociedad en la que todos los ciudadanos puedan participar plenamente y fielmente en nuestra democracia", dijo el obispo Garcia.
