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La pesadilla de los ‘tepesianos’

Marcus, Zarah y Alie, una familia migrante haitiana con TPS, posan para una foto en Lake Park, Florida, el 28 de septiembre de 2021. Foto CNS/Marco Bello, Reuters

El Estatus de Protección Temporal (TPS), que empezó siendo un alivio para miles de inmigrantes, ahora se está convirtiendo en una pesadilla para casi 1.6 millones de ‘tepesianos’ de 17 países que viven en Estados Unidos.

El gobierno actual ya tomó medidas para anular las protecciones del TPS de 13 países. Los inmigrantes haitianos y venezolanos representan el mayor número de afectados.

Existen varias batallas en cortes, pero el gobierno ha sido claro en señalar su fin. Markwayne Mullin, secretario de Seguridad Nacional, ha indicado que los inmigrantes que viven en Estados Unidos con TPS deben buscar la forma de tramitar la residencia permanente o abandonar el país.

Es una tragedia para los ‘tepesianos’ que, amparados por extensiones tras extensiones, han vivido legalmente mucho tiempo e incluso algunos hasta treinta años. “Mucha gente se ha confiado y no ha buscado opciones legales”, dice Celia Rivas, coordinadora de los servicios de inmigración del Centro Católico Hispano.

La gente no entendió que se trata de “un programa temporal que creó una oportunidad para la legalización de los inmigrantes, pero ahora es una pesadilla para los que no dieron el paso de legalizar su estatus o no tienen opciones de hacerlo”.

Esta experta lleva más de treinta años haciendo trámites de inmigración en el área metropolitana y asegura que actualmente, para los ‘tepesianos’, “los casos son más complejos porque muchos de ellos tienen impedimentos para la legalización permanente”. Algunos podrían solicitar el perdón, dice, pero no cuentan con un familiar (con estatus legal) que califique para demostrar sufrimiento profundo (si el tepesiano se tiene que ir).

TPS

El estatus de protección temporal (TPS) fue impulsado por el Congreso en 1990, beneficiando a inmigrantes que no pueden regresar a sus países debido a un desastre natural, epidemia, conflicto armado u otra situación extrema.

El TPS se ha otorgado 33 veces durante tres décadas, durante gobiernos demócratas y republicanos.

La protección inicialmente se ofrece por 6 a 18 meses a individuos con buen récord y se va extendiendo, según las condiciones en el país de origen. Muchos de los ‘tepesianos’ han vivido legalmente en EEUU por décadas, con permisos de trabajo que les protegen de la deportación, que les permiten estudiar, obtener licencia de manejo y trabajar y que se extienden automáticamente. El gobierno se aseguró de otorgar TPS a personas que no tienen antecedentes penales graves.

Están en vilo

El TPS se designó para El Salvador en 2001. Para un estimado de 170.125 salvadoreños, sigue vigente hasta el 9 de septiembre. Se espera una resolución definitiva de la corte federal el 5 de agosto.

“Los que han recibido el permiso de trabajo luego de reinscribirse, la validez del permiso es hasta 9 de septiembre cuando termina el programa. Hubo extensión automática y la validez del permiso de trabajo depende de la fecha de expiración del último permiso de trabajo”, dijo Celia.

El TPS ya terminó para Venezuela y no hay casos en corte, lo cual afecta a 605.015 venezolanos. “Los que tienen permisos de trabajo (TPS 2023) con fecha de expiración el 5 de febrero del 2025 o antes, mantiene validez hasta el 2 de octubre del 2026. El resto de los permisos ya vencieron”, dijo Celia.

Las condiciones no están dadas para que los venezolanos regresen a su país. Según la NASA, unos 58.870 edificios resultaron dañados o destruidos tras los dos terremotos que sacudieron Venezuela el 24 de junio. Se reportan más de 5.000 muertos, casi 18.000 personas que perdieron su vivienda y más de 23.000 están viviendo en campamentos temporales. La situación económica estaba mal antes, ahora está peor.

El TPS se designó para Honduras y Nicaragua en 1999. Para nicaragüenses y hondureños, ya terminó la designación del TPS y la validez del permiso trabajo -agregó Celia.

Haití y Siria

Hay unos 6.000 tepesianos de Siria y unos 300.000 de Haití. A final de junio, la Corte Suprema canceló el TPS para Haití y Siria y el fallo determinó que el Departamento de Seguridad Nacional puede decidir cuándo finalizar una designación de TPS y -en la mayoría de los casos- esas decisiones no pueden ser revisadas por los tribunales.

Haitianos y sirios fueron advertidos que perderán su TPS y quedan en riesgo de deportación, a menos que califiquen para obtener asilo, green card u otra protección. Además, se estableció un precedente para que medidas similares sean adoptadas en programas de TPS de otros países aún vigentes -lo cual tiene en vilo a todos los tepesianos.

El 27 de julio expiraron los permisos de trabajo y la protección contra la deportación para los haitianos. Aunque faltan ciertos formalismos entre la corte federal de DC y la Corte Suprema para terminar el TPS, ICE está actuando como si ya fuera efectivo.

Aún hay vías legales para que los haitianos continúen la batalla legal en corte basándose en el argumento de que la cancelación del TPS fue un acto de discriminación racial. También hay esperanza y se está haciendo cabildeo para que el gobierno les otorgue a los ex ‘tepesianos’ la protección conocida como DED (Deferred Enforced Deportation) y para que el Senado apruebe un proyecto que ya tiene el visto bueno de la Cámara baja.

Mientras tanto, los procesos de remoción de haitianos continúan por parte de ICE.

Los haitianos cuentan con la protección del TPS desde 2010, luego de un fuerte terremoto que dejó 300 mil muertos y más de un millón de desplazados. Quienes llegaron posteriormente también recibieron la protección. En Haití la situación empeoró: su presidente fue asesinado en 2021 y la expansión de la violencia de las pandillas se incrementó. Hay caos político, hambruna y extrema pobreza.

Las condiciones no están dadas para que los haitianos regresen, incluso el Departamento de Estado advierte de los riesgos de terrorismo, secuestro, disturbios civiles, conflicto armado y limitaciones en los servicios de salud.

Siria está en la lista de países con TPS desde el 2012, pero en septiembre el gobierno puso fin al programa para los sirios, poniéndolos en riesgo de deportación. Pero las condiciones tampoco están dadas para que los ‘tepesianos’ sirios regresen a su país. El propio Departamento de Estado advierte: “No viaje a Siria bajo ningún concepto debido al riesgo de terrorismo, disturbios, secuestros, toma de rehenes, delincuencia y conflictos armados”.

El TPS para los libaneses fue extendido automáticamente hasta el 27 de noviembre del 2026.

Otros países con TPS: Afganistán, Burma (Myanmar), Camerún, Etiopía, Nepal, Siria, Somalia, Sudán y Sudán del Sur, Siria, Ucrania y Yemen.

A todos los ‘tepesianos’ Celia Rivas les aconseja: “Consulten a organizaciones comunitarias, abogados, especialistas de inmigración para ver qué posibilidad de legalización tienen, pero no caigan víctima de fraude migratorio”.



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