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Más de 600 jóvenes participaron en conferencia Exult

Estudiantes de secundaria de la Arquidiócesis Católica Romana de Washington participan en la primera Conferencia Juvenil EXULT realizada en la Universidad Católica de América, el 24 de octubre de 2026. La conferencia “Que mi oración se eleve como el incienso”, organizada por la oficina arquidiocesana de Ministerio Juvenil, incluyó la misa celebrada por el arzobispo Robert W. McElroy, ponentes, sesiones de grupo, actividades recreativas, música en vivo y adoración eucarística. Fotos/Mihoko Owada

La toxina tiene un antídoto, tu pecado tiene un antídoto: Ese amor que recibes en unos instantes cuando se te entrega el cuerpo de Jesús, dijo el padre James Morrison a los jóvenes presentes en la conferencia arquidiocesana Exult (Alabanza) el 24 de octubre en la Universidad Católica de América (CUA).

“En la Eucaristía recibimos el amor para el cual fuimos creados”, resaltó el párroco de la iglesia Nuestra Señora Reina de las Américas, en la misa que tuvo como principal celebrante al cardenal Robert McElroy.

A más de 600 estudiantes de escuela secundaria, el homilista dijo: “La Iglesia no está para frenarte, está para animarte”.

Intentas curarte por tu cuenta de todas esas cosas, pero no puedes hacerlo -dijo- porque no hay camino hasta que el Señor lo abra. Argumentó que lo único lo suficientemente fuerte como para superar lo que uno ha hecho, es Dios. “Él te conoce y, desde el corazón de un buen padre, te dice: ‘No tengas miedo. Sé en qué lío te has metido. No esperes a ser perfecto. Cálmate, ven y sígueme’. Entonces, en solo unos instantes, Jesús te da el antídoto”, dijo refiriéndose al Cuerpo de Cristo.

El padre James Morrison, párroco de la iglesia Nuestra Señora Reina de las Américas de Washington, da su homilía durante la conferencia arquidiocesana de jóvenes “Exult” que se llevó a cabo el 24 de octubre en la Universidad Católica de América. Detrás se observa al cardenal Robert McElroy (centro) y a los obispos auxiliares Juan Espósito y Gary Studniewski.
El padre James Morrison, párroco de la iglesia Nuestra Señora Reina de las Américas de Washington, da su homilía durante la conferencia arquidiocesana de jóvenes “Exult” que se llevó a cabo el 24 de octubre en la Universidad Católica de América. Detrás se observa al cardenal Robert McElroy (centro) y a los obispos auxiliares Juan Espósito y Gary Studniewski.
Adolescentes cantan y levantan la mano en oración durante una sesión matutina de alabanza y adoración en la primera conferencia juvenil EXULT organizada por la Arquidiócesis de Washington, el 24 de octubre de 2026, en la Universidad Católica de América.
Adolescentes cantan y levantan la mano en oración durante una sesión matutina de alabanza y adoración en la primera conferencia juvenil EXULT organizada por la Arquidiócesis de Washington, el 24 de octubre de 2026, en la Universidad Católica de América.

El sacerdote les habló de la hermana Clare Crockett de Irlanda, quien quería ser actriz de Hollywood, terminó siendo monja, murió en un terremoto en Ecuador en 2016 a sus 33 años y fue declarada sierva de Dios en 2025. “Creció con el deseo de ser una estrella de la televisión y llegó bastante lejos. Era una joven actriz infantil y gozaba de popularidad”.

En ese entorno, empezó a consumir drogas. “Tenía todo lo que, según se dice, te hace feliz en este mundo y, sin embargo, sentía un vacío en su corazón”, dijo el padre.

Les contó que una noche se sintió enferma en el baño de un pub en su país natal y, mientras estaba allí hecha un desastre, escuchó la voz de Jesús preguntándole: ¿Por qué me haces daño?

Entonces, el padre Morrison instó a los jóvenes a reflexionar si el pecado otorga la felicidad, la satisfacción, la plenitud y la alegría que buscamos.

“¿Me he adentrado tanto en este pecado o en este estilo de vida que ya no hay vuelta atrás? Si alguno de los que están aquí piensa que lo que he hecho no se puede deshacer. Tengo una gran noticia para ti: Él vino por ti, desde el cielo, porque te ama”, dijo el sacerdote en su homilía.

La conferencia de jóvenes Exult, cuyo tema fue “Haz que mi oración se eleve como el incienso” contó con la asistencia entusiasta de centenares de estudiantes de secundaria.

Con la misa, confesiones, música, oración, prédica, testimonios, juegos, comida, compañerismo y mucha alegría se busca atraer a los jóvenes, alentarlos a hacer de la oración parte central de su vida y desarrollen una relación más profunda y personal con Cristo, también para que descubran las vocaciones al sacerdocio y la vida religiosa.

Mariana Pimiento, directora del ministerio arquidiocesano de jóvenes adultos, dijo que el evento fue una iniciativa impulsada por el arzobispo de Washington, Robert McElroy.

“Queremos demostrarle a la gente joven que es una felicidad enorme poder celebrar la Eucaristía y alabar al Señor (Exult) por lo bueno que Él es y todo lo que nos ama. Esto nos trae muchísima felicidad en un mundo que a veces es difícil, cruel y triste”, dijo.

Casi mil adolescentes mostraron intención de participar en tan corto tiempo, pero la capacidad del local en CUA era limitada. La gran acogida que ha tenido este evento entre la juventud, “demuestra que hay mucha gente joven que quiere alabar al Señor y que tiene una fe plena. Demuestra que hay mucha esperanza y que la gente joven está lista y feliz para alabar al Señor y vivir su vida católica”, dijo Mariana.

El orador católico Conall Hughes anima a los adolescentes a abrazar su fe durante la conferencia Juvenil EXULT de la Arquidiócesis de Washington, el 24 de octubre de 2026, en la Universidad Católica de América.
El orador católico Conall Hughes anima a los adolescentes a abrazar su fe durante la conferencia Juvenil EXULT de la Arquidiócesis de Washington, el 24 de octubre de 2026, en la Universidad Católica de América.
Con mucho humor e historias personales, Hughes desafió a los estudiantes a hacer de Cristo el centro de sus vidas.
Con mucho humor e historias personales, Hughes desafió a los estudiantes a hacer de Cristo el centro de sus vidas.

Testimonios

“Dios quiere ser todo para ti”, fue el título de una de las dinámicas que se ofrecieron, con motivadores, pantallas, luces y música. “Ámalo con todo tu corazón y tu alma, con toda tu mente y con toda tu fuerza. Dios te quiere más que nadie y cree en ti”, se les dijo a los cientos de participantes que vestían una camiseta con la frase “Permite que mi oración se eleve como el incienso”.

Luego se les presentó un video con información sobre CUA, explicándoles que es una universidad “global porque la Iglesia Católica es global”.

Los jóvenes pudieron recibir el sacramento de la confesión, también participaron animadamente en la misa. La banda musical “Damascus Worship” cantaba “Todos verán cuán grande es nuestro Dios” durante la comunión.

Estudiantes de secundaria de la Arquidiócesis Católica Romana de Washington juegan futbol, una de las actividades deportivas de la conferencia EXULT.
Estudiantes de secundaria de la Arquidiócesis Católica Romana de Washington juegan futbol, una de las actividades deportivas de la conferencia EXULT.
Jóvenes estudiantes juegan vóley, una actividad recreativa de la conferencia EXULT que incluyó misa, ponentes, sesiones de grupo, música en vivo y adoración eucarística.
Jóvenes estudiantes juegan vóley, una actividad recreativa de la conferencia EXULT que incluyó misa, ponentes, sesiones de grupo, música en vivo y adoración eucarística.

Los participantes hispanos estaban notablemente entusiasmados, algunos se tomaron fotos con el cardenal McElroy y fueron muy expresivos.

“Estoy feliz de haber venido. Es mi primer encuentro de jóvenes y es un día que nunca voy a olvidar”, dijo Ariadna Guzmán (12), quien estudia en escuela pública Ellen Ochoa y recibe clases de catequesis en la iglesia de san Bernardo en Riverdale Park, Maryland. “Soy monaguilla en la misa de los domingos”, dijo orgullosamente quien tiene raíces mexicanas y sueña con ser médica.

De este evento, dijo, me llevo en mi corazón que “Dios va a estar conmigo siempre”.

En las mismas clases de catequesis se está formando Yamileth Soriano (13) y Maricela Díaz (12). En un receso comentaron que las charlas fueron muy divertidas y dinámicas. “Es mejor entregarle todo a Dios, sin límite”, expresaron.

A Steven López, de la escuela secundaria Suitland High School, de esta conferencia le quedó la enseñanza que “puede ir todo mal en tu vida, pero si Dios te toca -y uno nunca sabe cuándo ocurrirá- todo puede cambiar”.

El jovencito (15) tiene raíces salvadoreñas y hondureñas, y recibe clases de catequesis y participa en el grupo juvenil en la iglesia San Bernardino de Siena.

Contó que ha ido a la Iglesia toda su vida, pero un retiro en agosto con el grupo juvenil Tira la Red “fue hermoso, conocí más de Dios, oí testimonios y me cambió la vida”. Por eso, está ávido de participar en más actividades en la arquidiócesis.

“Siento que Dios es parte de mi vida, pero sé que tengo que leer más la Biblia y rezar más”, dijo quien sueña con ser científico.

Esta conferencia, según Evelyn Perea-Pech (13), me acerca más a Dios y me da una razón de por qué es importante tener al Señor en mi vida. “Llegaré a mi casa con mi corazón renovado”, dijo feliz esta adolescente que pertenece al grupo de jóvenes de San Bernardo.

Le pide a la arquidiócesis que atraiga más a los jóvenes -en especial por medio de las redes sociales- ya que ellos quieren aprender más de su fe.



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