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Viviendas vacacionales, un mercado poco conocido

Un directivo de Airbnb en Corea del Sur explica las ventajas comerciales que ofrecen las viviendas vacacionales en Estados Unidos. Foto/EFE/Yonhap/archivo

El incremento de los precios de las propiedades en el área metropolitana de Washington tiene muchas explicaciones económicas, técnicas y de estrategias comerciales, en donde no se puede excluir la influencia inmobiliaria de compañías como Airbnb y Vrbo. El deseo de muchos propietarios de obtener ingresos adicionales a aumentado el interés en comprar propiedades como inversión con fines de alquiler de corta duración, pero provocando que las viviendas asequibles para primeros compradores- que anhela acceder a hipotecas a 30 años- se hagan más difícil.

Un reciente análisis de la empresa Compare the Market muestra que comprar propiedades como inversión afectan de manera particular los mercados inmobiliarios de Maryland y Virginia, donde convergen alta demanda residencial, presión de costos y un uso creciente de viviendas no permanentes. En Maryland, por ejemplo, las cifras revelaron que para enero de 2026 había 186.943 viviendas vacías y 52.233 viviendas utilizadas como vacacionales, lo cual indica que el 28% de las viviendas suelen estar desocupadas varios meses del año.

En Virginia al inicio del presente año las estadísticas registraban 296.904 viviendas sin ocupante y 72.919 viviendas destinadas a periodos vacacionales, evidenciando que el 25% de las casas suelen estar sin ocupante buena parte del año.

El referido estudio también indica que mientras el mercado inmobiliario del país muestra señales de cierta estabilización en el 2026, los nuevos datos revelan que los precios de oferta se mantienen elevados pese a la desaceleración de ventas y un ligero repunte en las ejecuciones hipotecarias, aunque todavía no se puede hablar del inicio de una crisis como la de 2008. El promedio del precio de las viviendas básicas en Maryland es de $446.360 dólares, en Virginia el valor se ubica en $743.000 y en el Distrito de Columbia es de $713,.000.

Si embargo, el estudio señala que lo que ocurre en Maryland y Virginia se refleja en mayor medida en otros estados. Mientras en Vermont, donde el 78% de las viviendas vacías se utilizan como propiedades de temporada, estados vecinos como Maine registra un 73% y New Hampshire un 68% muestran patrones similares, confirmando que esta tendencia no es aislada, sino estructural en zonas con alto atractivo turístico.

Nueva cara del mercado

Pero el análisis de Compare the Market muestra una nueva cara del mercado inmobiliario estadounidense. Por un lado, los precios muestran cierta estabilidad y el mercado se ajusta luego de años de crecimiento acelerado, pero por otro, la conversión de viviendas en propiedades vacacionales y el ligero aumento de ejecuciones hipotecarias en ciertos estados reflejan problemas de fondo tanto en accesibilidad, costos como en disponibilidad.

Maryland y Virginia hoy son el reflejo de esta nueva realidad: menos viviendas disponibles para ser utilizadas como residencia permanente, costos elevados de propiedad y señales de estrés financiero en algunos segmentos del mercado.

Varios analistas financieros, vinculados con el mercado inmobiliario, coinciden en señalar que se requiere equilibrar el dinamismo económico que generan las viviendas de temporada con la necesidad urgente de garantizar vivienda accesible para familias que residen de forma permanente en el área metropolitana de Washington.

Fantasma del pasado

La empresa ATTOM, dedicada a proporciona datos inmobiliarios en Estados Unidos, indica que en el 2025 un total de 367.460 propiedades fueron incluidas en algún tipo de proceso de ejecución hipotecaria, lo que representa un aumento del 14% frente a 2024. Esta cifra esta por debajo de los niveles de 2019, antes de la pandemia del COVID-19.

Al cierre del 2025 el estado de la Florida encabezó la lista con mayor tasa de ejecuciones hipotecarias (44.990), seguida por Delaware, Carolina del Sur e Illinois. Las causas son atribuidas al aumento de los seguros, impuestos a la propiedad y costos generales del mantenimiento de viviendas. En diciembre Maryland figuró con una ejecución por 1.961 viviendas.

Pero el problema podría agudizarse con la actual ola antinmigrante del país en donde miles de inmigrantes no permanentes (como beneficiarios del DACA, solicitantes de asilo y trabajadores indocumentados) podrían verse obligados a dejar de pagar sus préstamos hipotecarios debido al desempleo o deportación.

En este momento no se puede hablar de una crisis hipotecaria como la registrada en el 2007-2008, en donde los préstamos de alto riesgo provocaron la denominada “burbuja inmobiliaria” y derivaron en el embargo de millones de propiedades debido a que sus propietarios no pudieron cumplir con sus obligaciones mensuales. Se estima que en ese tiempo más de 3.8 millones de viviendas recibieron notificaciones de ejecución hipotecaria.



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