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La música latina frente a la hegemonía del inglés

Bad Bunny ha repetido en como el artista más escuchado del planeta en las plataformas digitales sin haber renunciado a su lengua materna. Foto EFE/ Isaac Fontana

Una de cada cinco canciones de las principales listas de reproducción es de artistas latinos, cuya audiencia ha crecido en casi un 1.000%. Y, en muchos casos, estas canciones de éxito internacional suenan en español.

En el mundo musical, al menos 1 de cada 5 canciones en el Top 100 global de Spotify pertenecen a artistas latinos. La música latina ya no pide permiso para entrar en las listas: habita en el centro del escenario con total naturalidad. Pero esto no siempre fue así.

Durante décadas, la música global estuvo regida por un canon inmutable: las puertas del éxito y la rentabilidad se conquistaban, exclusivamente, en lengua inglesa. Era una suerte de frontera invisible que delimitaba quién podía aspirar al olimpo de las listas de ventas y quién debía conformarse con el reconocimiento local.

Aquel artista hispanohablante que ambicionara la conquista de los grandes recintos en Estados Unidos, Europa o Asia, se veía empujado a un proceso de metamorfosis creativa: los célebres discos “crossover” en los que adaptar sus grandes éxitos al inglés. Es el caso de Shakira, que ha traducido varios de los álbumes de su discografía.

Sin embargo, la historia reciente ha sacudido la hegemonía anglosajona, dando paso a una realidad donde el idioma de Cervantes ya no pide permiso para sonar en los auriculares del mundo entero.

Shakira ha sido una de las cantantes latinas que ha traducido varios de sus álbumes al inglés. Foto EFE/ Rodrigo Sura
Shakira ha sido una de las cantantes latinas que ha traducido varios de sus álbumes al inglés. Foto EFE/ Rodrigo Sura

Una conquista gestada despacito

Las cifras dejan clara esta revolución cultural: según los datos corporativos, la audiencia de la música latina en Spotify a nivel mundial se disparó un 986% en la última década. El español ha dejado de necesitar una muleta idiomática para caminar por la industria y está hoy a la vanguardia del pop global.

Pero hubo un tiempo, no tan lejano, en el que las incursiones de las canciones en habla hispana en estas clasificaciones eran recibidas como anomalías de un solo verano. Éxitos con fecha de caducidad con estribillos estacionales que no alterarían los cimientos de la industria a largo plazo.

Hubo que esperar hasta 1987 para ver cómo una composición íntegramente en español lograba coronar la Billboard Hot 100. Fue un hito que llegó de la mano de Los Lobos y su versión rockera del clásico folk ‘La Bamba’, convirtiéndose, oficialmente, en la primera canción enteramente en nuestro idioma que lograba alcanzar el número uno.

Casi diez años después, el mundo entero se rendiría ante el fenómeno de Los del Río. Su ‘Macarena (Bayside Boys Mix)’ no solo fue un éxito global, sino que marcó un récord de permanencia al lograr mantenerse en la cima durante 14 semanas.

Sin embargo, estos éxitos, a pesar de su enorme impacto cultural, eran despachados como “one-hit wonders”, fenómenos aislados que, para ser aceptados por las emisoras de radio en ciudades como Nueva York o Londres, solían necesitar de un remix que incluyera, obligatoriamente, estrofas en inglés.

Pero las reglas del juego cambiaron en 2017 con ‘Despacito’, que no fue simplemente la canción del verano, sino un fenómeno sin precedentes que logró permanecer en el número uno durante 16 semanas.

Y es que, a diferencia de la ‘Macarena’, el tema de Luis Fonsi y Daddy Yankee vio la luz en la era de la madurez definitiva de las plataformas de “streaming”: la distribución digital había traído consigo una democratización del consumo, retirando de la ecuación a los intermediarios tradicionales.

Mia Nygren, directora general de Spotify para América Latina, explica a este respecto que “la escena musical ha experimentado una revolución en los últimos años, donde los ritmos latinos, desde el reguetón hasta la música mexicana, están dictando el pulso global”.

Rosalía ha logrado exportar una propuesta de vanguardia que bebe directamente de las raíces del flamenco para fusionarlas con los ritmos urbanos. Foto EFE/Marta Pérez
Rosalía ha logrado exportar una propuesta de vanguardia que bebe directamente de las raíces del flamenco para fusionarlas con los ritmos urbanos. Foto EFE/Marta Pérez

La creciente diversidad de músicas latinas

Si ‘Despacito’ se encargó de abrir la puerta, la hornada actual de creadores latinos ha terminado de derribarla. Y lo han hecho, además, bajo sus propias reglas: con una negativa rotunda a traducir sus estrofas para encajar en los moldes del mercado anglosajón.

El ejemplo más evidente de este cambio de paradigma es Bad Bunny. El éxito del puertorriqueño desafía cualquier métrica del pasado, alzándose repetidamente como el artista más escuchado del planeta en las plataformas digitales sin haber renunciado ni un ápice a su lengua materna.

Su influencia es tal que, en enero de 2025, alcanzó un hito sin precedentes al convertirse en el primer intérprete latino en acumular 100 apariciones en la lista de sencillos de Estados Unidos. Y su actuación en el Super Bowl, criticada por unos y alabada por otros, es otro ejemplo de su relevancia internacional.

En paralelo, el empoderamiento femenino en este nuevo orden musical tiene su máximo referente en Karol G. La cantautora colombiana ha logrado llevar el género urbano y el pop latino a estadios que, hasta hace muy poco, parecían reservados casi en exclusiva para las leyendas del rock clásico o las grandes divas del mercado anglosajón.

Su ‘Mañana Será Bonito Tour’ no solo fue un éxito de masas, sino que, con una recaudación que alcanzó los 313,3 millones de dólares, ha sido la gira más taquillera de una artista latina en toda la historia.

Eso sí, la música en español dista mucho de ser un bloque uniforme. En los últimos tiempos, el sello mexicano también ha protagonizado una escalada considerable, impulsada por el entusiasmo de la Generación Z y la capacidad viral de plataformas como TikTok.

Figuras como Peso Pluma han sabido revitalizar los “corridos tumbados”, una mezcla regional de guitarras acústicas tradicionales y estética urbana, para proyectarlos ante todo el planeta.

Su colaboración con la agrupación Eslabón Armado en el tema ‘Ella Baila Sola’ logró lo que parecía inalcanzable para un género folclórico en español: escalar hasta la cuarta posición del Billboard Hot 100, el puesto más alto jamás alcanzado por una canción regional mexicana en la principal lista de éxitos de Estados Unidos.

Los oyentes más fieles escuchan en español

Esta hegemonía del español no es un fenómeno exclusivo del continente americano, sino que tiene en España su réplica gracias a Rosalía. La artista catalana ha logrado exportar una propuesta de vanguardia que bebe directamente de las raíces del flamenco para fusionarlas con los ritmos urbanos.

Además de hacer historia al ser la primera mujer en alzarse, en dos ocasiones, con el premio al Álbum del Año en los Latin Grammy, es también la primera artista en debutar simultáneamente en el número 1 de cinco listas de Billboard.

De hecho, con Lux (2025), Rosalía batió récords de reproducciones en su primera semana, estrenándose en el número cuatro del Billboard 200. Y, en la actualidad, el álbum ha superado los 900 millones de reproducciones en Spotify.

Sin embargo, más allá de los ejemplos de artistas, destaca la inquebrantable fidelidad de su público. Según un estudio de la consultora Luminate, el compromiso del “superfán” latino no tiene competencia: gastan de media un 30% más en consumo musical que otros usuarios, y hasta un 120% más que el oyente promedio.

Este alcance ha terminado por despertar el interés de los grandes gigantes corporativos en otros continentes que, hasta hace poco, parecían ajenos al ritmo hispano. Por ejemplo, la firma surcoreana HYBE (el motor detrás de fenómenos del K-pop como BTS), adquirió en 2023 el sello latino Exile Music.

El español ha hecho añicos, de forma definitiva, el techo de cristal de la industria internacional. Aquel relato que despachaba la música latina como una simple moda pasajera se ha desmoronado ante el peso de los datos y una vigencia cultural que se prolonga ya casi una década.

Como lo hiciera hace siglos, la lengua hispana ha levantado un imperio. Porque en este 2026, la música ya no reclama una traducción para comprender el mensaje: el mundo entero la escucha en español.

DESTACADOS

- Bad Bunny ha conquistado en varias ocasiones el podio de artista más escuchado del mundo cantando íntegramente en español.

- La audiencia de la música latina en Spotify ha crecido un 986% en los últimos años.

- El “superfan latino” consume un 120% más de música que el oyente promedio.



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