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Beneficiados con TPS: “Este es mi hogar”

Fotografía de archivo de inmigrantes de Centroamérica que piden un programa TPS en EEUU para evitar su deportación. EFE/Alejandra Arredondo

“Mi hogar está aquí. Aunque amo a mi país, donde crecí, este es mi hogar”, según Concepción, un carpintero sindicalizado y beneficiario del TPS desde hace 24 años.

“Ha sido en este país donde he formado mi familia, tengo mi trabajo y mi casa. Aquí es donde me he establecido. Lucho por el TPS y la residencia permanente para poder quedarme en casa y tener un poco de seguridad en mi vida y en la de mis hijos”, dijo.

Su testimonio ha sido incluido en el reporte “Estamos en casa: los trabajadores con TPS pertenecen a este lugar” de la Universidad Cornell que analiza a un específico grupo de tepesianos centroamericanos y los muestra como pieza clave de la economía estadounidense.

“Han desarrollado fuertes vínculos con sus comunidades locales, son miembros de sindicatos y participan en la organización de movimientos sociales, lo que demuestra su adhesión a los valores y a la sociedad estadounidenses. Sus historias constituyen una poderosa reivindicación de pertenencia a través de sus contribuciones a largo plazo, sus lazos familiares y su participación en los ideales y valores estadounidenses”, dice el reciente reporte.

Las autoras del informe, Patricia Campos-Medina y Natalia Navas, instan a los congresistas a “buscar soluciones de inmigración permanentes que reconozcan el rol de los trabajadores con TPS en la economía y el tejido social de la nación”.

Las investigadoras del “ILR Worker Institute” de Cornell se toparon con una frase recurrente que repetían los tepesianos entrevistados: “Esta es mi casa” y que refleja vehementemente el sentido de pertenencia de estos inmigrantes.

“Los tepesianos se integran plenamente en la sociedad, pero siguen enfrentándose a una situación de incertidumbre, ya que su situación legal debe renovarse periódicamente y no les ofrece ninguna vía para obtener la residencia permanente o la ciudadanía”.

Las actuales iniciativas para quitarle legalidad a su estadía han paralizado las vidas de los 1.6 millones de trabajadores con TPS, que se ven amenazados con la deportación y el desarraigo de las vidas que se han labrado, de acuerdo con los valores estadounidenses, durante las últimas dos décadas -según el reporte.

El informe sostiene que si bien el TPS es temporal, la vida de los tepesianos en EEUU ya ha pasado a ser permanente e integrada al tejido social.

Los tepesianos llevan décadas viviendo, trabajando y contribuyendo a las comunidades de todo Estados Unidos.

Las consecuencias de poner fin al TPS no solo afectan a los tepesianos, sino que se extienden a sus familias aquí, a sus países de origen —que reciben las remesas— y a la economía estadounidense -recalca la investigación.

Los trabajadores con TPS están empleados en sectores esenciales, como atención médica, construcción, logística y servicios. “Retirar la autorización legal de trabajo a trabajadores con una larga trayectoria perturbaría las economías locales, aumentaría la escasez de mano de obra y agravaría la vulnerabilidad de los trabajadores inmigrantes ante la explotación laboral”, dicen las autoras.

A continuación, algunos datos importantes del reporte:

• Los participantes manifestaron una fuerte integración en sus comunidades y un compromiso con los valores estadounidenses.

• Los beneficiarios del TPS han realizado importantes contribuciones económicas a lo largo de décadas de empleo legal y pago de impuestos.

• Más de 279.200 niños con ciudadanía estadounidense dependen de sus padres tepesianos para su bienestar y estabilidad.

• La amenaza de la deportación y la separación familiar provoca un daño social, emocional y económico duradero.

El informe de la Universidad Cornell, está disponible en: ilr.cornell.edu/worker-institute/report-summary/we-are-home-tps-workers-belong-here



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