La escuela secundaria católica Don Bosco Cristo Rey (DBCR) es “un tesoro maravilloso en nuestra arquidiócesis” y he podido apreciar “el trabajo de los alumnos, la confianza que se tienen, su talento y su energía”, afirmó el arzobispo de Washington, Robert McElroy, en el inicio de las obras de construcción de un complejo deportivo en esa escuela de Takoma Park, Maryland, el 30 de septiembre.
El cardenal también reconoció y aplaudió la educación de alta calidad que ofrece DBCR, la cual requiere fomentar “un nivel de habilidades complejas por parte del alumnado en su formación, para poder incorporarlos al mercado laboral”.
La escuela cuenta con un programa de estudio y trabajo corporativo que les ofrece a los alumnos la oportunidad de trabajar y aprender en organizaciones sin fines de lucro y empresas del área, obtener ingresos que van directo para cubrir los costos de la matricula, adquirir destrezas administrativas, explorar su vocación, empezar su carrera laboral y fortalecer su currículo.
En la ceremonia, el prelado explicó que este tipo de escuelas se hacen realidad por una combinación de factores: “La gente se une, se ofrece puestos de trabajo, se aporta recursos, se atrae a los alumnos, el apoyo, a la comunidad y el respaldo de los expertos”.
Complejo deportivo
La escuela dice que “el complejo deportivo se ha ideado como un espacio transformador que se hará realidad gracias a las contribuciones de generosos donantes y la convicción de los alumnos”.
Ante un concurrido grupo de invitados convocados para el evento, el arzobispo dijo que “realmente es algo milagroso que todo esto (el proyecto) se haya llevado a cabo en plena pandemia de COVID. Fue un gran reto y avanzó hacia adelante”.
El segundo milagro es este gimnasio, dijo, resaltando la importancia de que los alumnos puedan practicar deportes en las mismas instalaciones de su escuela. Argumenta que no se trata ya de tener una visión, sino que va a ocurrir, se verá, sucederá de una forma muy real y según lo establecen los documentos de planeación.
“Mientras Dios abraza lo que ustedes son capaces de hacer, de este modo comprendemos a la persona en su totalidad: el deporte, las artes, las matemáticas, la comunidad, la formación, el sacrificio y todo lo demás, aquí presente en este lugar”, dijo.
“Quiero dar las gracias a todos los que están participando para que esta obra sea posible. Te pedimos, Señor, que bendigas este nuevo centro deportivo”, dijo al concluir su discurso con una oración.
Entusiasmo
El evento se llevó a cabo en el estacionamiento de la escuela, adyacente al área de la construcción y fue titulado: “Construyendo el futuro: Artes, deportes y más en Don Bosco Cristo Rey”.
En un ambiente donde se podía respirar un aire de gran entusiasmo por el comienzo de las obras, Mark Shriver, presidente de DBCR, dijo: “Estamos profundamente agradecidos por su generoso apoyo y estamos muy ilusionados de compartir este momento tan especial con todos ustedes”. Dejó en claro el compromiso de los líderes de la escuela y dijo también que la intención es “trabajar con nuestros jóvenes de una manera integral”.
“Solo quiero darles las gracias de todo corazón, gracias a todos”, dijo antes de llamar uno a uno a los invitados que han colaborado en el proyecto, a fin de que subieran al pódium, tomaran la pala y posaran para la foto histórica del inicio de la obra.
El senador de Maryland, Craig Jason Zucker, amigo de DBCR que ha apoyado este proyecto durante varios años, dijo: “Lo importante son realmente los alumnos, y la inversión del Estado no solo es un testimonio del arduo trabajo de la escuela y la comunidad, sino también un testimonio y un reflejo de los alumnos. Queremos que sean un ejemplo brillante de lo que es posible, y queremos que esta inversión refleje no solo esas posibilidades, sino también sus valores. Así que es un honor para el Estado colaborar con esta increíble escuela”.
Los oradores subrayaron que “el espacio deportivo es lo que los alumnos de DBCR han estado pidiendo durante los últimos cinco años” y a los donantes les dijeron que “gracias a su generosidad se está poniendo “la primera piedra del sueño de los estudiantes”.
Y, de hecho, los alumnos tuvieron un papel protagónico en el evento: fueron amables anfitriones en la puerta, cordiales acompañantes hasta el lugar de la obra, y diligentes guías, también presentadores, oradores y hasta animadores.
Al concluir la ceremonia, los porristas combinaron baile, saltos, acrobacias y gimnasia dándole paso a los invitados a las instalaciones del plantel, donde continuo la celebración con bebidas, aperitivos y una cena.
“Realmente este nuevo centro deportivo es algo grandioso para nuestra escuela, podremos practicar deportes como soccer y basquetbol”, dijo el alumno Andy Ulloa (17), de raíces salvadoreñas.
“Es maravilloso, lo estábamos esperando y sé que los nuevos estudiantes que están por venir lo van a disfrutar”, según Nelson Vásquez (17), de padres salvadoreños. Contó que el gimnasio que tienen es pequeño, en cambio el nuevo tendrá más recursos para que los estudiantes practiquen deportes.
“Es una bendición porque nos va a dar más oportunidades para crecer como escuela e incrementar las oportunidades para hacer actividades deportivas”, expresó el alumno Justin Ramírez (16) del undécimo grado y de padres guatemaltecos.
“Estoy muy agradecida porque será una oportunidad para crecer ya que vamos a poder practicar muchos deportes”, dijo Mónica Trejo (14), aficionada al fútbol. La estudiante de noveno grado, acaba de empezar a estudiar en DBCR, de modo que tendrá posibilidades de disfrutar el complejo.
“Es un hito muy emocionante para nuestra comunidad escolar. No es solo un edificio, sino un espacio seguro que ofrecerá a los alumnos mejores oportunidades para jugar, competir y unirse como una sola comunidad. Este sueño representa progreso, oportunidades y un futuro prometedor para nuestro colegio”, dijo una estudiante que pertenece al equipo de vóleibol.
El centro deportivo tendrá un moderno gimnasio, salón de pesas, vestuario y espacio para reuniones escolares. Es parte del ambicioso proyecto de 35 millones de dólares “Construyendo el futuro: Artes, deportes y más”, presidido por Steve Blommer y Mary Denney.
El proyecto incluirá también “Fondo para el futuro” y un centro de artes (tendrá un estudio de arte, escenario y salas de música) que inspirará la creatividad en los alumnos y brindará la posibilidad de ofrecerles innovadores programas.
INFORMACIÓN
Don Bosco Cristo Rey High School (1010 Larch Avenue, Takoma Park, MD 20912). Inf: www.dbcr.org.
