La juventud católica del área metropolitana se hizo presente en la misa, concierto y reflexión sobre el gran valor de la vida y la importancia de defenderla, celebrada en la catedral de San Mateo, el 23 de enero de 2026.
“Defendemos la dignidad de la vida humana en todas las etapas”, fue la consigna del evento auspiciado por la Arquidiócesis Católica Romana de Washington y también el mensaje que promovieron posteriormente en la Marcha por la Vida.
“Desde que tengo 12 años, participo cada año en la misa y marcha por la vida. Lo hago por los niños inocentes (en el vientre) que no han hecho nada. El Señor les ha dado la vida y me pregunto por qué los padres no quieren dársela”, expresó Stephanie Rivera (19), de raíces salvadoreñas, parroquiana de la iglesia San Bernardino de Siena de Suitland, Maryland.
A la convocatoria denominada “Misa para jóvenes de celebración y en acción de gracias por la vida 2026”, acudieron 675 niños y adolescentes de 22 escuelas parroquiales, líderes y miembros de grupos juveniles, también jóvenes voluntarios y de diferentes diócesis tan distantes como Kentucky.
“Los niños que fueron y los que van a ser abortados, son hijos de Dios y Él también los ama, ya que el amor de Dios es para todos”, expresó Joan Guevara (20), de padres salvadoreños y parroquiano de San Miguel Arcángel de Silver Spring, Maryland.
“Hay varias razones por las cuales los jóvenes deciden abortar, pero principalmente se trata de miedo a la responsabilidad y a que los juzguen. Otros toman la decisión porque no sienten el amor de sus padres”, dijo quien acudía por primera vez a la movilización provida.
Fue la segunda ocasión para Brayan Santamaría (15) y dijo que es una experiencia muy grande para él. Considera que las personas optan por el aborto porque “no han encontrado confianza en Dios”.
Brayan es uno de 13 chicos de la parroquia San Juan El Evangelista de Clinton, Maryland, que acudieron a la catedral.
Los jóvenes pudieron disfrutar de un ambiente de celebración de la vida, hubo música en vivo y algunos chicos incluso pasaron al frente a dar unos pasos de baile.
El arzobispo de Washington Robert McElroy respondió algunas preguntas de los jóvenes antes de celebrar la misa y dejó en claro que “es crucial destacar que cada vida es valiosa”. Instó a la juventud a proclamar su fe y dijo que la prioridad de los católicos es proteger a los bebés y apoyar a las mujeres embarazadas. “Proteger a los niños es tremendamente importante”, dijo agradecido con los jóvenes que se hicieron presentes para apoyar a los no nacidos.
“Ustedes, como jóvenes, son los testigos más poderosos de la causa de la vida, la protección de los no nacidos, los que están al final de su vida y todos los que se encuentran en medio. Con sus voces, alzamos la voz por la vida, más fuerte que nunca”, dijo el cardenal a los jóvenes durante el servicio religioso.
El nuncio apostólico, cardenal Christophe Pierre, leyó el mensaje del Vaticano para los participantes de la Marcha por la Vida y fue concelebrante de la misa junto con los tres obispos auxiliares de Washington, monseñor Ronald Jameson de la catedral y varios sacerdotes.
“Cuando sales con la luz, la oscuridad no tiene otra opción más que dispersarse… Muchos miran a nuestra sociedad con desaliento, incluso con desesperación, pero ahora yo la miro con esperanza, con tantos rostros de la futura generación de santos que serán testigos de la luz en la oscuridad, santos a los que Dios está llamando y comisionando para expulsar la oscuridad de nuestro tiempo. El Señor desea obrar a través de ti, te ofrece las palabras de aliento y siempre está contigo”, dijo el homilista, padre Danny Morrison, vicario parroquial de la iglesia de la Pequeña Flor de Bethesda, Maryland.
La misa puede ser vista en youtube.com/live/e_bK5jkJpzU.
Jóvenes marchan por la vida
Posteriormente, y bajo el liderazgo del obispo Menjívar, los jóvenes caminaron hacia el Mall de Washington para participar en la Marcha por la Vida.
En el evento preliminar, el coro “Friends of Club 21” conformado por jóvenes adultos con síndrome de Down (de Colorado) interpretó el himno nacional y también se presentó la banda musical cristiana “Sanctus Real”, nominada al Grammy.
La oradora principal fue Sarah Hurm, de Iowa, quien explicó en su testimonio que se enfrentó a un cuarto embarazo no deseado. Fue a través de su experiencia con un aborto químico y su reversión, cuando reaccionó y comenzó a comprender el valor inconmensurable de cada persona. Ahora es empresaria y madre soltera de cuatro hijos.
Luego, católicos de diversas diócesis y no católicos de diferentes partes del país, personas de toda edad y otros defensores de la vida, recorrieron las avenidas Constitución, Pensilvania e Independencia hasta llegar a la Corte Suprema.
“La vida es un regalo” fue el lema de este año de la que se considera la más grande movilización a nivel mundial en defensa de los derechos humanos.
Misas, vigilias, rosarios, convocatorias, reflexiones y marchas se realizan a nivel local y nacional cada año para recordar la decisión Roe vs. Wade de la Corte Suprema que en 1973 legalizó el aborto y que, en 2022, la Corte la revirtió dejando en mano de los Estados la decisión de prohibir el aborto.
Las decisiones y las tendencias fluctúan de estado a estado, pero lo cierto es que el aborto sigue siendo una realidad en EEUU y las manifestaciones provida se siguen realizando con notable participación de la juventud.
“Es importante crear y sembrar la cultura de la vida. Lo que estamos viendo es el deterioro del respeto a la dignidad humana y es consecuencia de esa cultura creada en décadas pasadas, cuando no se respetaba el derecho primordial que es el derecho a la vida”, dijo el obispo auxiliar de Washington Evelio Menjívar.
“Con los jóvenes, tenemos que sentar las bases de una cultura que defienda la vida de los niños en el vientre materno, la dignidad de los inmigrantes, de las personas mayores y quienes tienen necesidades especiales”, agregó.
A los jóvenes les dijo que su presencia “es poderosa, es un poderoso testimonio de la dignidad de toda vida humana”.
Se estima que 1.126.970 abortos se practicaron en 2024 en clínicas estadounidenses, según el Instituto Guttmacher, incluyendo servicio médico virtual a 13 estados con prohibición total. Los datos indican un aumento de 1.5 por ciento en el número de abortos en comparación al 2023 (en estados sin prohibición total).
En los primeros seis meses de 2025 se practicaron 518.940 abortos por parte de personal clínico en los estados sin prohibición total del aborto, lo que supone un descenso del 5 por ciento en comparación con 2024.
Los datos más recientes corresponden a septiembre pasado cuando se realizaron 81.540 abortos.
