El encuentro fraterno "Tres naciones, una Iglesia, un solo pueblo que camina en comunión" reunió a representantes de las conferencias episcopales de México, Estados Unidos y Canadá del 30 de agosto al 4 de septiembre en Cuernavaca, México. Los participantes compartieron sus realidades, identificaron desafíos comunes y buscaron caminos de colaboración pastoral sobre temas como la migración, la dignidad humana y la evangelización.
OSV News habló con ellos sobre los frutos, conclusiones y compromisos derivados de este encuentro.
El obispo Ramón Castro Castro, presidente de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM), fue quien tuvo la iniciativa de convocar este encuentro trilateral -- que fue el primero de su tipo en llevarse a cabo en la historia de la Iglesia, según explicó el prelado. Durante la reunión se analizaron las realidades sociales, políticas y económicas de las tres naciones para que "como hermanos pudiéramos encontrarnos, ver como pastores lo que podemos discernir de acuerdo a lo que el Espíritu Santo nos está pidiendo y buscar la manera de servir mejor a nuestro pueblo en un momento tan difícil, tan complejo, tan lleno de desafíos", dijo el obispo.
"Son realidades tan diferentes de migración, de política, de economía, pero nos une un solo bautismo, una sola Iglesia, un solo ministerio y un solo servicio", dijo el obispo Castro, para quien la violencia que azota México es sin duda uno de los mayores desafíos para su Iglesia y uno de sus más hondos dolores. "Una violencia que tenemos que enfrentar y que nos está cuestionando tantas cosas tan importantes y tan difíciles".
"Como pastores mexicanos estamos tratando de ver la manera de buscar la paz", aseguró, añadiendo que es algo que están "tejiendo artesanalmente, cada uno de nosotros en nuestro lugar, esa red de paz que tanto se necesita".
Junto a los desafíos específicos que enfrenta cada país, los participantes destacaron también los signos de esperanza.
El obispo Daniel E. Flores, vicepresidente de la Conferencia de Obispos Católicos de los Estados Unidos (USCCB, por sus siglas en inglés), destacó los momentos de recogimiento frente a la tilma de Nuestra Señora de Guadalupe en su basílica en Ciudad de México y la visita a comunidades de Cuernavaca, donde los obispos y miembros de sus equipos de trabajo pudieron compartir con los fieles. Según dijo, esta experiencia les permitió conocer la historia y la labor evangelizadora de la Iglesia mexicana y la profunda devoción de su gente.
El obispo señaló que las tres Iglesias comparten la búsqueda de nuevas formas de acompañar y evangelizar a sus pueblos, especialmente a los inmigrantes, los sectores más vulnerables, los jóvenes y las familias que viven situaciones de incertidumbre.
"El remedio viene a través de la gracia. La gracia viene a través del encuentro personal y humano, y, en eso, el gran ejemplo de la Virgen, quien salió a buscar a Juan Diego", expresó.
La situación de los migrantes como eje del encuentro
En un comunicado conjunto del 4 de septiembre, que fue compartido en español, inglés y francés, los obispos coincidieron en que la migración es un desafío común para México, Estados Unidos y Canadá.
"Contemplar el fenómeno desde el país de origen y de tránsito, y después desde los países de destino, permitió mirar juntos las dos orillas de un mismo camino", señala el comunicado. "En los rostros de quienes migran reconocimos historias, necesidades y esperanzas que reclaman cercanía, acompañamiento y solidaridad".
En una entrevista con OSV News, el obispo Pierre Goudreault, presidente de la Conferencia de los Obispos Católicos de Canadá (CCCB), subrayó el desafío de acoger e integrar a los migrantes como hermanos y hermanas que enriquecen no solo la Iglesia, sino la sociedad canadiense. "Para mí la situación de la migración es importante de no verla como un problema, sino más como hermanos y hermanas que necesitamos acoger bien", dijo.
El prelado señaló que, aunque se ha visto un endurecimiento en las leyes migratorias del gobierno canadiense, hay una buena tradición de acogida a la comunidad migrante en Canadá, teniendo en cuenta que "casi el 30% de nuestra población son de origen extranjero".
En materia de inmigración, el obispo Flores, quien dirige la Diócesis de Brownsville, Texas, donde se encuentra uno de los principales puntos de cruce fronterizo entre Estados Unidos y México, afirmó que "cada Iglesia tiene que adaptarse a las realidades que está viviendo y eso solamente se hace si estamos en contacto directo con las personas afectadas".
También señaló que no es solo "cuestión de estadísticas", sino de reconocer las circunstancias que están viviendo en cada país.
Aunque las circunstancias varían entre México, Estados Unidos y Canadá, "la misión de la Iglesia es estar siempre en contacto con la realidad de las familias, los rostros y las personas afectadas, y responder prácticamente a estas realidades", dijo.
El obispo Flores reconoció que uno de los principales desafíos de la Iglesia en Estados Unidos es el miedo con el que viven las familias inmigrantes y la incertidumbre respecto al futuro, lo cual "afecta la evangelización y el tratar de alimentar espiritualmente las fuentes de la vida católica en el país, el acceso a los sacramentos, también poder participar en la Misa con libertad".
El obispo Óscar Cantú, presidente del Subcomité de Asuntos Hispanos/Latinos de la USCCB y obispo de la Diócesis de San José, California, dijo a OSV News que el tema de la migración fue abordado en múltiples momentos del encuentro.
"Nos preocupa mucho", dijo el prelado refiriéndose a lo que la población migrante ha sufrido en México y en Estados Unidos. "Ya lo vivimos en Estados Unidos de manera fuerte y preocupante en estos últimos dos años", expresó.
Las detenciones de inmigrantes en Estados Unidos han aumentado en los últimos meses. En junio, el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de EEUU (ICE, por sus siglas en inglés) detuvo a más de 43.000 personas, la cifra mensual más alta desde el inicio del segundo mandato de Trump, según CBS News. Sin embargo, la mayoría de las personas recluidas en centros de detención de inmigrantes de Estados Unidos no tiene antecedentes penales: al 11 de julio, el 70.6% de los 65.765 detenidos carecía de antecedentes penales, según el Transactional Records Access Clearinghouse de la Universidad de Syracuse.
Por su parte, el obispo Eugenio Lira Rugarcía, de la Diócesis de Matamoros-Reynosa y responsable de la Dimensión Episcopal de Pastoral de la Movilidad Humana del CEM, dijo en un video publicado tras el encuentro que era importante vivir esta reunión, ya que se puede conocer "la diversidad de la realidad de cada uno de los países", y también conocer "la situación de los hermanos y hermanas migrantes" y así discernir qué medidas se pueden tomar a la luz de esas realidades.
En una entrevista con OSV News, el obispo Goudreault, obispo de la Diócesis de Sainte-Anne-de-la-Pocatière, destacó que la Iglesia en Canadá enfrenta el desafío de una creciente secularización de la sociedad, especialmente en Quebec.
"En Canadá, nosotros tenemos dos culturas distintas, la cultura francesa y la cultura inglesa y entonces cada cultura tiene riquezas pero también diferencias", dijo el prelado. Añadió que es primordial respetar dichas diferencias, "pero también participar en la misión caminando juntos".
Señaló también la importancia de mantener un diálogo abierto con el gobierno para expresar las preocupaciones de la Iglesia frente a leyes relacionadas con la vida y la dignidad humana, un esfuerzo que ya se ha venido adelantando y que ha sido bien recibido por el gobierno.
Frutos de este encuentro
Los obispos delegados de las tres conferencias episcopales identificaron iniciativas comunes "como propuestas para fortalecer los caminos de colaboración" que luego serán presentadas para su discernimiento, señaló el comunicado conjunto.
Los obispos consultados por OSV News coincidieron en que uno de los principales frutos del encuentro fraterno fue el fortalecimiento de la comunión eclesial y el sentido de hermandad entre las tres conferencias episcopales.
"La Iglesia se trata de comunión", dijo el obispo Cantú a OSV News, mientras animó a no perder la esperanza a pesar de los escenarios políticos de los tres países.
Entre los frutos del encuentro en Cuernavaca, explicó el obispo Flores, se incluyen nuevos proyectos de evangelización y vocaciones, intercambio de sacerdotes, continuidad de los encuentros entre obispos y un mayor compromiso con la comunión entre las iglesias de los tres países, como testimonio de unidad, esperanza y anuncio del Evangelio más allá de las fronteras políticas.
Más allá de los proyectos concretos que puedan surgir, varios participantes coincidieron en que el principal logro fue haber iniciado un proceso de colaboración más estrecha.
El obispo Goudreault dijo que el encuentro fue "el principio de un camino que vamos a continuar y recorrer juntos con nuestros hermanos obispos de cada uno de los países y también con el pueblo de Dios, porque este encuentro es realmente para servir mejor al pueblo de Dios".
