Dr. Ernest Zampelli, catedrático de la Universidad Católica de América. Foto/Jaclyn Lippelmann
Dr. Ernest Zampelli, catedrático de la Universidad Católica de América. Foto/Jaclyn Lippelmann
La Iglesia Católica enseña que solo Dios decide cuándo uno nace y cuándo uno muere. Pero, al preguntársele a los católicos qué les guía cuando hay que escoger entre lo correcto o lo equivocado, un 74 por ciento escoge otra opción diferente a sus creencias y enseñanzas religiosas.
Así lo explicó el Dr. Ernest Zampelli el miércoles pasado en una charla en la Universidad Católica de América (CUA), basándose en los resultados de encuestas de Pew Forum sobre religión y vida pública en 2008, 2013 y 2016.
Esto explica por qué un 66 por ciento de los católicos apoyan los métodos anticonceptivos. El catedrático hizo referencia a un estudio de Moulton (2016) que concluye que los católicos han reducido su oposición a la eutanasia desde 1977.
"Según las investigaciones de Mehrabian (1996), Janda (2002) y Janoff-Bulman (2009) sobre la formación de actitudes políticas, los conservadores tienden a valorar la autonomía en asuntos personales", dijo Zampelli al analizar de su investigación sobre 'religión, ideología política y apoyo a la eutanasia y el suicidio legalizados'.
Sus datos son preocupantes en un contexto regional como el actual, donde propuestas para legalizar el suicidio asistido avanzan en el Distrito de Columbia y Maryland. A nivel nacional, similares legislaciones están pendientes en 19 estados.
Las organizaciones que abogan por la medida son: Death with Dignity National Center y Death with Dignity Political Fund. Las que se oponen son: Patients' Rights Council, People with Disabilities Opposing Legalized Assisted Suicide, Terri Schiavo Life and Hope Network y la conferencia de obispos católicos de Estados Unidos.
El movimiento Muerte con Dignidad ha ido avanzando en Estados Unidos. Los enfermos en la etapa terminal de una enfermedad, adultos y mentalmente competentes, tienen el derecho de requerir voluntariamente y recibir prescripción médica para ponerle fin a su vida en los estados California, Vermont, Oregón, Washington y Colorado lo acaba de aprobar en las elecciones de noviembre. Montana creó una defensa legal para los médicos, con lo cual también se permite la práctica. Se han suicidado legalmente: 991 personas en Oregon (donde fue aprobado hace 20 años) y 917 en Washington entre 1998 y 2015.
El suicidio asistido es considerado como una medida para ahorrarles costos a las compañías de seguro y programas de bienestar social como Medicaid.
Ante el riesgo de que una medida similar podría ser aprobada en el Distrito de Columbia y Maryland, la Conferencia Católica de Maryland (CCM) y la de Washington (CCW) están trabajando juntas en oposición al suicidio asistido.
Lo que más preocupa a los católicos es que (en DC) no se requeriría que un doctor, enfermera o testigo independiente esté presente cuando la dosis letal (medicina) sea ingerida. Tampoco es requisito que los pacientes reciban evaluación psicológica antes de que se les dé la receta médica. Lo que se propone en el proyecto de ley es una evaluación de un médico no entrenado en salud mental, lo cual no es suficiente -argumentan las conferencias católicas de DC y MD unidas en esta batalla provida.
Puedes prevenir el avance de esta legislación enviándole una carta o llamando a la alcaldesa de DC, Muriel Bowser, al (202)727-2643 para que vete la propuesta B21-38. Manifieste su oposición usando #wrong4DC. En el mensaje exponga su posición a favor de la vida -desde la concepción hasta la muerte natural-. Para detalles visite el portal http://nodcsuicide.org.
Los residentes de Maryland deben mantenerse informados porque la propuesta ha de presentarse en enero de 2017 y es importante manifestarse en contra de cualquier iniciativa que atente contra la vida y participar en la Noche de Cabildeo en Annapolis. Escriba o llame a su delegado o senador estatal. Para sumarse a la campaña contra el suicidio asistido en ese estado, visite:  mdcathcon.org.