Gracias a la colaboración de padres y miembros de la comunidad, la Escuela Internacional St. Francis en Silver Spring, Maryland, ha construido un vivero para apoyar el aprendizaje de ciencias y su carisma franciscano.
Allí se van a plantar flores y verduras como pepinos, vainitas (judías), pimentones, tomates, calabazas y col rizada (Kale). “Los vamos a utilizar para preparar comida en el comedor de la escuela, para que los estudiantes los lleven a su casa y para las clases del programa de nutrición”, explicó el director Sam Chapa.
En el invernadero también se realizarán las prácticas de las clases de ciencia -agregó.
El director argumenta que este ha sido un proyecto mancomunado: Un padre hizo el diseño del espacio, otros padres se dedicaron a la construcción de la base y las estructuras, mientras que la escuela pagó por los materiales.
Una escuela diferente
Explicó que el plantel fue fundado inicialmente como Escuela San Camilo en 1954, y se reestructuró como escuela regional en 2010 con el nombre de Escuela Internacional Saint Francis, ampliando la misión para incluir tres parroquias adicionales.
“Un 77 por ciento de los alumnos califican para el programa de desayuno, almuerzo y merienda escolar, subsidiado con fondos del gobierno federal, que se ofrece gratis en la cafetería de la escuela”, dijo.
La escuela se ha movilizado para apoyar a las familias más vulnerables de bajo ingreso y/o sin estatus legal. Coordinan la ayuda con la parroquia San Camilo, la despensa y otras organizaciones para proveerles información, alimentos, chaquetas de invierno y regalos.
Según Chapa, St. Francis está colaborando más que nunca con grupos católicos y mencionó:
Cuerpo de Voluntariado Capuchino: Cada semana, un voluntario alienta y guía a los estudiantes hacia cursos de STREAM (Ciencia, Tecnología, Lectura, Escritura, Ingeniería, Artes y Matemáticas).
Cuerpo de Voluntariado Ignaciano: Un representante apoya a los alumnos de segundo grado en lectura semanalmente.
Postulados Franciscanos: Los seminaristas del Monasterio “Holy Name College”, parte de la parroquia, comparten sus experiencias en la clase de religión. Ellos alientan y guían si surge interés de algún alumno en seguir el camino del sacerdocio, “en especial a quienes sienten el llamado a servir al Señor”.
Alianza para la Educación Católica (Notre Dame): Se envía cada año un maestro graduado, que están cursando una maestría en educación en esa universidad, para que haga sus prácticas en la escuela St. Francis.
Escuela Don Bosco Cristo Rey: Varios estudiantes del programa de trabajo de DBCR trabajan en St. Francis en labores administrativas o como asistentes a los maestros de preescolar.
La escuela parroquial St. Francis mantiene una misión continua de enseñar y apoyar a sus alumnos en sus estudios y su espiritualidad. Se enfoca en la formación en la fe y en desarrollar un programa académico de excelencia.
Como comunidad, buscan enfatizar los siguientes valores a través de la educación y formación: la presencia de Cristo (independientemente de raza, género, capacidad, credo, etc.), la importancia de la creación de Dios en la naturaleza y en los demás, la necesidad de mostrar gratitud por las bendiciones a través del servicio y la oración.
“St. Francis International invita a conocer más sobre nuestra escuela y determinar cuál es el papel que Dios te llama a desempeñar en nuestra comunidad”, dijo el director.
Chapa invita a los futuros alumnos y sus familias a ponerse en contacto con el equipo de admisiones para programar una visita, asistir a una jornada de puertas abiertas y/o informarse sobre el proceso de admisión, becas y oportunidades financieras.
“También invitamos a los voluntarios a compartir sus talentos y su tiempo con nuestros niños, profesores, personal y comunidad en general. Agradecemos a todos nuestros donantes y asociados las numerosas formas en que apoyan a nuestra escuela”.
